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Bibliografía
Consultada: Teoría Agrocéntrica: Según ésta teoría, los símbolos y la cultura de los pueblos devienen de los procesos agrícolas y de la percepción del entorno natural como fuerza viviente. Un escenario en donde el hombre es sólo una parte más y un elemento del todo y no precisamente el más importante. La fuerza de la naturaleza se representa con el despliegue de un conjunto de pulsiones interactivas y complementarias. La lógica andina y particularmente la cosmovisión aymara se construye en torno a un “pensamiento seminal” es decir, un conjunto articulado y funcional de ideas y creencias. El animismo aymara asume que la tierra, el agua y los frutos de ellos poseen un carácter vívido, son la madre y el padre del cual el hombre recibe de ellos lo que requiere para su vida y ante quienes debe mostrar su gratitud y comprensión. Así,
la agricultura es el núcleo de los diferentes niveles de expresión
en la formación de los mitos. Vale de ejemplo el hecho de que
en las sierras peruanas sea el Sol una deidad principal en razón
de suministrar la valiosa energía para el crecimiento de las
plantas, paralelamente en las costas, la Luna ha tenido preeminencia
ritual en razón de ser ella quien influye en las mareas y por
ende en la provisión de pesca. Por otra parte, es frecuente
hallar en los mitos una estrecha asociación en los personajes
con temas relacionados a la agricultura. Así en los mitos de
Huarochirí, el más importante de los dioses Pachacámac,
se asocia al maíz; o que los nombres de los meses y la división
de año muestren, igualmente, relación con lo agrícola.
Del mismo modo las ceremonias: las representaciones artísticas
y los símbolos mágicos se realzan con abundante comidas
y bebidas, en tanto que la representación de los demonios se
grafica a través de la destrucción de animales y plantas. Uno de los elementos esenciales por su significación y la multiplicidad de relaciones que articula es el agua, el denominado “flujo cosmológico” El hombre andino aprendió a dialogar con el agua de diversas maneras a través de la construcción de acequias y canales, la formación de represas, la captación de manantiales, el movimiento de la tierra para captar su humedad, los camellones, etc. Así encontramos el agua relacionadas con una serie de elementos que dan formas a elementos de significación importantes. La relación del agua con la tierra: se expresa como Mamacocha (Madre mar laguna) de igual forma las ideas primigenias están, generalmente, asociadas al agua como fuerza vital “kamak sinchi”. También es el caso de “Wirakhocha” (espuma de mar) que esta indisolublemente vinculado al agua, o “Pacha Wira” que son las cumbres nevadas significadas como recipientes de esa fuerza vital. Es primordial, también, la relación del agua con el origen étnico de los grupos que constituyeron la segunda humanidad en el mito de Wirakhocha y es también el agua la que constituyó el medio de evasión del Inka frente a la dominación foránea. En síntesis, el agua es la acogida sobre la cual gira y fluye la totalidad del cosmos según la visión andina del universo. (Para la cosmovisión indígena aymara, el agua es la fuerza vital, cosmogónica. Así, el lago Titicaca [Roca del Jaguar]es un mar, lugar donde Wiracocha crea el mundo y el origen étnico de los antepasados de cada pueblo. El mundo se pobló cuando Wiracocha mandó a los antepasados que caminasen por debajo de la tierra, por las venas del agua subterránea, las venas de sangre de los cerros, desde el lago Titicaca hasta emerger por las lagunas y manantiales donde se fundaron los ayllus, distribuyendo tierras y aguas a cada uno. De ahí proviene una concepción cíclica de la circulación de las aguas. Esta circulación es a la vez subterránea hasta que el agua sale por la cima de los nevados, desde donde inicia nuevamente su recorrido por la tierra y las nubes. Ellas, las nubes, absorben la humedad del mar y la transportan hasta los cerros.) (En el mito Waruchiri se detalla cómo el agua se transporta hasta la Vía Láctea llamada “Mayu” o río desde el océano. En ella se menciona la constelación de nube negra llamada Yagana, con forma de una enorme Llama negra. Para que el agua llegue hasta los cerros, la Yagana bebe agua del mar y luego la orina para fecundar y nutrir el universo. La lluvia, como orina masculina, es la fertilidad que asegura el flujo continuo de las aguas. Wiracocha dejó el lago Titicaca y llevó las aguas fertilizantes a través de los Andes hasta el océano, y así se puso en movimiento el flujo de agua y energía del universo) En
los mitos se señala el Titicaca [Roca del Jaguar] como el centro
de origen del universo en su dimensión social y cósmica
ya que de él fluyeron el Sol, la Luna y las estrellas, esta
acción “Pachakuti”(cambio
cosmológico representado por el movimiento de las aguas)
muestra
la inversión del espacio . tiempo que modifica las edades y
consolida un nuevo orden de en términos físicos constituyendo
un movimiento cíclico que dio lugar a la creación del
cosmos, dando origen a un sistema de fluidez inacabado y de equilibrio
constante tanto físico como social. La noción de fluidez se basa en algunos principios primordiales: Anyi, Mita, Tinku y Amaru. El principio Anyi es un precepto ordenador que supone reciprocidad no necesariamente simétrico ni equivalente pero sí constituido de relaciones diádicas basadas en la correspondencia. Éste principio une al Inka con sus súbditos y a los hombres con los dioses. El principio Mita vincula sistemas rotativos en términos de espacio y organización y su rotación se establece según circuitos temporales de calendario, éste principio está íntimamente relacionado al trabajo. El Tinku es un principio unidireccional e irreversible en donde el flujo se da sólo en una dirección. Éste flujo se percibe en el surgimiento de las naciones desde las pacarinas. Finalmente, el principio Amaru se refiere a los principios de destrucción, desequilibrio y daño, es una fuerza violenta relacionada con el agua y la cual se la representa en diversas formas: un monstruo felínico, un reptil o un dragón. Es una especie de génesis caótico El Amaru representa la fuerza subversiva de los señoríos dominados, que atentan contra el orden y lo establecido. . Volver Devoción al sol Wirakhocha, y Pachayacháchej, no lograron recrear una concepción espiritual tan fuerte como lo supo inspirar Inti.. El culto a Inti enaltece aún más a sus hombres en el aspecto ético y religioso. Todo cuanto ha producido el genio nativo, es resultante de esta adoración: Monumentos; adoratorios; recogimientos; pompas y símbolos. Inti, padre y creador y Phajsi, maternal, envían a sus hijos en mensaje de paz y civilización. Inti es Dios mismo, supremo creador, omnipotente. Todos los dioses de los pueblos antiguos, no son sino criaturas de Inti, enviadas por él para disponer sobre el destino humano. Inti se reveló a los hombres que supieron hacerse dignos de llamarse “Hijos del Sol” y de representar una forma de gobierno en nombre de él como llegó la hora de que el Ande lo hiciera. Las grandes religiones, los ideales sublimes y las culturas inmortales que han llegado a absorber la mente humana en las eras más famosas, han sido reveladas en medio de la grandiosidad y del misterio de una cumbre. Los Apus andinos ceremoniosos, poderosos, divinos, crearon una raza. Inti, le confirió sus poderes al pie de los Antis, Inti Khakha, en una hoya de privilegio: el Lago Titicaca. Sus
aguas son vehículo de los poderes infinitos que la época
cósmica quisiera transmitir a las edades por intermedio de
esos hombres brotados mágicamente de entre las nieves y las
cumbres del legendario Antis. Se había comprobado que por entonces,
en Inti Khakha, (Khakha,
Sara Cancha, Bailantusuna khakha y Khakha Cancha. Se trata de una
pared rocosa y de inclinación oblicua, entre 70° y 90°,
localizada a escasos metros del rio Lajasmayu. Sobre esta pared se
encuentran unas 100 pictografías diseminadas a lo largo de
10 m. y a una altura que oscila entre 1.50 m. y 4.50 m.)
jamás
se posaban los pájaros. Desprendía un resplandor que
le confería una extraña y singular belleza. Por ello,
hasta allí son miles los hombres que llegan desde los puntos
más distantes del planeta. La fe que ha sabido inspirar, no
se ha apagado, porque el Lago Sagrado siguió manteniendo ese
sentimiento de esperanza que hace acudir a sus sombras a peregrinos
de todas las naciones. Tiwanaku, el Lago Sagrado, Illimani, la capital Imperial, Pachakhámaj, Inti Khakha son Achachilas, santuarios, símbolos viviente del poderío del culto solar. Todos ellos se comunicaban a través de chicanas, subterráneamente con los Palacios Reales de Cuzco y las Islas del Sol y de la Luna (Ver artículo). La
Celebración por excelencia due sin dudas Inti Raymi. Inti Raymi
es un festividad solar que habitualmente es celebrada en el solsticio
invernal del 24 de junio. Inti asegura la continuidad y renovación
de la vida. Sus manto de luz propicia cosechas buenas y la salud de
los seres. Los festivales solares más importantes eran el Capac-Raymi
(Año
Nuevo, y se hacía en honor al supremo dios Viracocha, Pachacámac
o Pachayacháchic. Era la gran fiesta para el todopoderoso,
por lo cual se también se le llamó Hatun Raymi.),
que se celebra en diciembre, y el Inti Raymi en el solsticio de Junio.
Mitología
Aymara - Inka:
Los Aymaras recién adquieren un contexto histórico tras el colapso del Tiwanaku entre los siglos IX- XI . No esta muy claro de donde provenían si de Tucumán o de Coquimbo, Copiapó o del norte del Titicaca. En principio no eran más que los chukilas (cazadores sin un consistente orden social) que deambulaban por el altiplano. Aunque un investigador ha propuesto recientemente que la magna organización social del Tiwanaku era obra de los aymaras, la inmensa mayoría de los expertos acepta que la etnia de entonces era otra y hablaba pukina, probablemente el mismo idioma de nuestros yungas costeros que dieron forma a la Cultura Arica y Chiribaya (sur del Perú) entre los años 1100 y 1400 aproximadamente. Entre el colapso del Tiwanaku y la hegemonía incaica transcurrieron aproximadamente cuatro siglos, período durante el cual los Aymaras formaron diversos reinos altiplánicos, en muchas ocasiones enfrentados entre sí (lupacas contra collas) y conformados por diferentes proporciones de etnia aymara y pukina. Se puede concebir que existió otro período intermedio posterior entre la hegemonía Tiwanaku y la de los incas, durante la cual los "Tiwanakotas" coexistieron con los Yungas en la precordillera habitando poblados mixtos como el de Huaihuarani en Belén, en el cual se comenzaron a asentar las bases del apogeo de la auténtica cultura aymara. Luego, ya como Tiwanakotas, se produce otra etapa que origina al Período Medio, es el establecimiento de la hegemonía Tiwanaku en la vecindad del Titicaca, ya con una estructura social con fuertes bases religiosas, bienes materiales del tipo de cerámica, templos, obras de arte megalíticas, etc. Ese evento puede situarse hace unos 1.700 años cuando los Aymara se hicieron dueños de las tierras bajas representando a la jerarquía Inca y fuertemente influenciados en lo cultural y administrativo por éstos. Es
así como el desarrollo de la identidad Aymara estuvo señalado
por sucesos de trascendencia, claramente definidos. En su modo de
concebir las cosas, “pachakuti” (Pacha
significa espacio - tiempo, dimensión, totalidad y kuti es
turno, inversión).
Pachakuti es un evento trascendental, cambia la polaridad del mundo,
como ocurrió con el colapso Wari y del Tiwanaku. En la cosmología
andina es un evento que ocurre cada 500 años, y el cual gráfica
la trascendencia y brusquedad de los cambios acotados. Con Manco Capac empieza la historia del Imperio Inka con dos sinastias la de los Pirhuas y la de los Amautas. Según la leyenda Manco Capac, después de haber sojuzgado las comunidades primarias reinó sobre ellas ocupándose de la prosperidad. Entonces designó a los dioses a los cuales era preciso venerar. Asimismo, introdujo las ceremonias y los rituales para adorar a Inti del cual se consideraba su hijo. Se establecieron en el Cuzco junto a ocho hermanos finalmente, a su muerte, le sucedió Sinchi Rocca. Desde el decimonono reinado aparece el nombre de "Arnauta" que era una clase sacerdotal que define una una dinastía teocrática el cual estableció un culto a los astros. Hacia finales del reinado sexagésimo cuarto se produjo una invasión de las tribus del Este y del Sur quedando semi destruido el imperio del Cuzco. Luego reinaron veinticuatro príncipes, uno de los cuales, el decimotercero, reconquistó parte del territorio perdido fue también entonces cuando se reeplazó la forma de escrituras sobre piedras por la de "quipus" o cuerdas con nudos para recordar los sucesos y las fechas Quien
dio inicio a la expansión incaica fue el Octavo Inca, quien
se autobautizó como Viracocha, antecesor de quien se autoasignó
la categoría de principal héroe incaico y se puso el
sugestivo nombre de Pachacutec, a su vez padre del formidable gobernante
Tupac Yupanqui. Poco después de la batalla de Paucarcolla,
Viracocha se alió con el señor del reino Lupaca. Entre
1438, fecha en que asumió y en 1471, conquistó la capital
del Reino Colla en territorio urco y la rivera oriental del lago Titicaca,
estando el sur de la rivera occidental asegurada por la alianza con
los Lupaca. A
Pachacutec se debe la consrucción de el gran Templo del Cuzco
y el establecimiento de las Virgenes del Sol. A él le sucedió
su hijo el Inca Yupanqui quien reinó de 1465 a 1488 y ciño
su corona a Huaina Capac en donde los límites del Imperio llegaron
a su máximo esplendor y donde también en su reinado
los conquistadores españoles llegaron al Perú. Fueron
sin dudas sus deidades promigenias Wirakhocha y Pachakámaj.
Wirakhocha fue la entidad primigenia, creador universal,
cuando los Aymaras llegan al límite de lo malo, su ira, petrifica
a todos los seres y convirtiéndolos en piedra aunque, en general,
su misión con los hombres es misericordiosa. Tijsi, Khon, Illapa,
Pachayacháchej, son diversas formas de la personalidad de Wirakhocha.
En la lejana oscuridad del despertar de la conciencia humana, surge
como primera figura el Creador y Todopoderoso. Wirakhocha, desengañado
de la naturaleza humana y después de castigarla con crueldad,
desaparece de la época, y su divinidad es reemplazada con la
de Pachakhámaj. Otro
mito interesante es Khopap Aukha o asiento del maligno;
Khupap Khahuana o mirador de las alturas Copacabana, fue el “centro
de interés” de la civilización incaica de los
últimos tiempos. Hacia sus cuatro puntos culminó la
apoteosis cultural de los trece reyes Khollawinos. El fantástico
Khota, al amparo del límite severo de los milenarios Cerokha,
Kusijata, Phiñaphiñani, Kholkhepata, abre su seno a
la leyenda en nombre del Achachila del Norte: es la testera de un
monstruo de tres cabezas cuya cola está hacia el wayra wijchinka.
Un día, que se estaba proponiendo destruir a los pueblos, le
rompieron a El Pachakuti: Ante los conceptos occidentales del sí y el no, está el ina (capaz que sí y capaz que no), el cual representa el equilibrio del temporal y físico del medio: El "aca pacha", dimensión ubicada entre el mundo de arriba "araj pacha" donde habita el sol y la luna, el de abajo y "manca pacha", donde habitan nuestros antepasados y se guarda el registro de lo que ya pasó. Es por ello que el aymara parece muy ambiguo pues no se define la claridad ante la dualidad occidental. En su lenguaje todo es relativo, con la consecuente idea de equilibrio. Lo absoluto es ese equilibrio que depende de la interacción de los opuestos complementarios, el cual existe aún cuando se inviertan los polos. Nótese que ésta interpretación del tiempo no es individual y personal, sino que cósmica y colectiva. Contraria a la religiosidad kármica o al ciclo judiocristiano, la cocepción del tiempo es universal, holística, relacional y común a todos los seres.
En la dimensión de abajo mora el pasado, pero el futuro no
mora arriba. Casi podríamos decir que no existe el futuro,
o que mora abajo, junto al pasado, porque lo que interesa para sobrevivir
en los Andes es el presente y la consideración del futuro,
es la mayor fuente de codicia. La vida es aceptada tal como lo es
acuerde a lo que el pasado ha establecido. El pasado es lo importante,
porque condiciona el futuro, el cual no es más que una vuelta
al pasado. El equilibrio entre la pacha de arriba y la de abajo es el tercer elemento de la trilogía: la realidad de todos los días y el comprender que está determinada por tan potentes complementos hace que el aymara esté armónicamente integrado a su mundo y pueda así sobrevivir. El lago Titicaca, además de ser el sexo de la Pachamama, es el equilibrio mismo, pues es mediador entre lo alto y lo bajo. El Ayllu: El ayllu define las bases de la relación social, la familia, el amor y la sociedad. El ayllu es la unidad social andina, pues el hombre solo no es nada y el yanacona sólo puede subsistir como siervo de estructuras marginadas del orden social básico, como la nobleza imperial incaica o el capitalismo perturbador de los conquistadores. Los quechuas decían que "si un hombre ama demasiado, es mejor que diga que no vive", pues quien mucho ama quiere cosas para sí y nunca se satisface y en el mundo andino nadie se pertenece a sí mismo, sino que al ayllu. El
ayllu era autosuficiente y podía prescindir del individuo por
un período para cumplir con la mit’a (una especie de
servicio militar obligatorio con carácter comunitario ). Tenía
un fundador, guardado en estado de momificación y un jefe (sinchi
o curaca) que debía ser justo y honesto ya que rendía
de sus actos a sus superiores. Cada ayllu veneraba a su propia huaca
(a menudo la momia del fundador o antepasado), la cual protegía
a esa comunidad. La Religión: Leyendas
de Tawantinsuyo: Según ésta corriente mitológica
habrían cuatro dioses primordiales, o dos pares de opuestos:
la diosa de la tierra con el dios del viento (Pachamama/Aahuacasa)
y el dios del fuego con el dios del agua (Tunupa/Copacabana). De las
dos parejas de dioses Tunupa y Copacabana fueron la pareja más
importante relacionadas con la división del espacio en el urcusuyu
y el umasuyu. Copacabana provenía de la mitología de
los primitivos urus y es amo del lago. Tunupa puede provenir de los
pukina, señores de Tiwanaku. Titikhakha
Pacha Jalloj (El Diluvio del Titicaca) Fue tiempo de diluvio.
Llovía día y noche y mucha. Todos, con sus rebaños,
se ahogaron menos un llamero bueno que se salvó en un leño,
adonde llevó papas. Durante el diluvio no se alimentó
de otra cosa que de papas. Pachamama ha querido que haya papa para
comer. El lo que ha hecho para los hombres el sol. Amahutta:
Amahutta cayó en desgracia de Tatitu (Inka, padre)
y desapareció de la corte. Amahutta
se retiró de la casa con un fondo indefinido de dolor. Si bien
había recogido Llegó
a su casa y vio a su mujer que estaba in idilio con otro “amahutta”...
Ya la iba a matar... cuando recordó: “la apariencia”..
“Me cuesta mis productos y bienes...” Supo después
que quién halagaba a su mujer era el tierno hijo que él
había dejado en abandono... Y el abandonar a la familia tenía
pena capital... Ya en el ambiente del hogar contó a su familia
de su aventura y la vida misteriosa del hombre y de su mujer... Su
familia, de acuerdo a las leyes de sus mayores, le pidió que
denunciara a ese mal hombre... le pareció bien a Amahutta..pero,
el consejo) “No hagas a otros...”
Tunupa: Una vez viajaba Tunupa. Se encontró
con el Laykha que estaba durmiendo en medio río. Mallku:
El Mallku era solo y vivía en el Illampu. Cuando todas las
cosas eran bondad, buena fe, fraternidad. Cuando nadie asechaba la
tierra de todos. Y la única verdad, era el amor. Mallku Condori,
era feliz. Con sus amplias alas bebía los vientos de todas
las direcciones; porque había nacido para volar. Link Recomendados : La Web de Pablo Cingolani y el Blog de Arturo Gómez Alarcón
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