Almas
de Pe y Nején: Deidades
antropomorfas con cabezas de halcón; en pie o postradas con
una rodilla en el suelo. Llevan el brazo en alto formando un ángulo
recto y el puño cerrado. Están presentes en el Reino
Antiguo y responden al deseo de personificar a los ancestros reales
que se fundían en estas almas. Su origen son los monarcas predinásticos
del Norte y el Sur elevados a la categoría de dioses, los espíritus
primordiales de ambas localidades, los "Seguidores de Horus"
y sus descendientes. Ellos servían y asistían al monarca
en vida y le acogían en la muerte, ayudándole con una
escalera de oro para que el rey ascendiera al cielo con mayor facilidad.
Tanto las unas como las otras, fueron veneradas colectivamente bajo
el nombre de "Las Almas de Heliópolis".
Ammyt:
Diosa híbrida: cabeza de cocodrilo, mitad delantera de león
y mitad trasera de hipopótamo. A esta diosa se la denomina
"Devoradora de los Muertos" y se sitúa al pie de
la balanza en espera del resultado de la pesada del corazón
del fallecido. Según el pensamiento egipcio, era este órgano
el responsable de los actos en la tierra, como tal el que debía
pesarse en una balanza para comprobar si el individuo había
sido justo en vida y merecedor de vida eterna. En el contrapeso
de
dicha balanza se colocaba la pluma de Maat (la justicia, el orden
cósmico) o la propia diosa; ambos, corazón y pluma,
debían ser igual de ligeros, para que el difunto pudiera ser
considerado "Justo de Voz", es decir un alma pura. De lo
contrario, Ammyt procedería a devorarlo para que el difunto
pereciera definitivamente y perdiera su condición de inmortal.
Amón:
Dios antropomorfo de piel negra o azul (como el lapislázuli);
carnero, adornado con una tiara en forma de mortero, del que salen
dos altas plumas de halcón fraccionadas horizontalmente en
siete divisiones, lo que denota que pudo ser un dios del cielo. En
la base de su tocado puede llevar un disco solar. Ocasionalmente lo
encontramos bajo apariencia momiforme, como ocurre con otros dioses
creadores. Carnero con una o cuatro cabezas, cuernos robustos alrededor
de las orejas (Ovis platyra aegyptiaca), esfinge criocéfala,
.serpiente, león u oca. La
primera mención conocida se encuentra en los Textos de las
Pirámides del Reino Antiguo. Su nombre significa "El Oculto"
y fue tomando importancia a partir del final del Primer Periodo Intermedio,
asentándose en Tebas. Desde el Reino Medio, los reyes Amenemhat,
lo solarizaron e introdujeron como el dios principal del reino, denominándole
"El Rey de los Dioses", convirtiéndose en Amón-Ra,
y, tomando atributos y funciones de Min (corona, soporte dorsal, etc.).
A comienzos del Reino Nuevo se transformó en dios dinástico,
en virtud de la devoción que le profesaban unos reyes militares
y expansionistas del área tebana. Así, el culto a Amón
creció ostensiblemente en importancia, mermando el predominio
de otra divinidad venerada en la zona desde tiempos más remotos:
el dios guerrero Montu, al que casi llega a eclipsar. Amón
es una de las divinidades más importantes del panteón
egipcio, a partir del Reino Nuevo, y representa una serie de conceptos
abstractos. Es el aire que se encuentra en todos los lugares y en
todos los momentos (no el viento, personificado en su paredra Amonet).
Los humanos no podían verle, tan sólo sentirle, pero
era capaz de atender generosamente las peticiones y súplicas
que el pueblo le hacía llegar a través de sus ruegos.
Venerado en los oasis, llevaba el título de "Señor
de los Oasis". En Debod se le reverenció bajo la forma
de "Amón de Debod". Tanto aquí como en las
vecinas Dakka y Dendur tenía por compañera a Satis,
pudiendo establecerse una estrecha relación de identidad entre
Jnum, "Señor de la Primera Catarata" y este Amón
local. En el templo de Luxor y en el templo de Medinet Habu (Tebas
Occidental) fue reverenciado bajo el aspecto de Amenemope, que significa
precisamente "Amón de Opet", es decir, el templo
de Luxor. Como "Amón-Ra Rey de los Dioses", más
conocido por el nombre griego de Amonrasonther, adquirió un
carácter mucho más universal, ya en Época Tardía.
En Napata recibió especial veneración, como Amón
de Napata, desde la dinastía XVIII. La importancia de este
Amón individual impulsó la construcción, en época
ramésida, de un colosal conjunto de santuarios menores a lo
largo de Nubia, con carácter procesional, que jalonaban el
camino al Gebel Bárkal. La barca sagrada que empleaba en sus
desplazamientos se llamaba Userhat.
Anubis:
Algunos autores difieren en cuanto a la identificación del
cánido que representa a Anubis (perro, chacal o lobo). Cánido
negro u hombre con cabeza de cánido que puede llevar en la
manos una hoja de palmera. Entre sus atributos destaca un collar,
en forma de venda de color rojo, que le rodea y cruza el cuello (en
su forma de cánido). En Heliópolis se le representa
como una serpiente alada, presente en el papiro Jumilhac. Presente
en los Textos de las Pirámides, fue uno de los primeros dioses
del Más Allá. Esta condición pudo estar fijada
por la propia observación de la naturaleza y de los hábitos
de sus animales rondando las necrópolis. Esta divinidad tomó
para sí, antes que Osiris, el título del antiguo dios
local de Tinis: Jentyamentiu, cuyo apelativo significa "Señor
de los Occidentales" (los difuntos). Dependiendo del lugar donde
se le rindiera culto, adoptó otras acreditaciones; así,
podríamos citar algunos ejemplos comunes a los "dos Egiptos":
"El Señor de las Necrópolis", "El que
está Posado sobre su Montaña" (ver Tepydyuef);
"El que Preside la Tienda Divina" (en relación con
el lugar donde se embalsamaban los difuntos) o "El Señor
de Nubia" (título que lleva en Abu Simbel), etc. En la
fórmula LXIX del Libro de los Muertos, está fundido
a Sepa, una forma del propio Osiris, venerado en el nomo XVIII del
Alto Egipto. Haciendo una breve síntesis de los apelativos
de Anubis, podemos concluir diciendo que bajo "El que Preside
la Tienda (o el pabellón) Divina", "El que está
en las Vendas" y "El que está en la Cámara
del Embalsamamiento" se confundió con Imy-ut, aspecto
recogido en los Textos de las Pirámides y epíteto de
Anubis, que tiene una estrecha conexión con la nébrida
o Imy-Ut (ver Nemty), es decir, las vendas empleadas en la momificación.
Éste es el símbolo de Anubis por excelencia. Como "Señor
de la Tierra Sagrada" recibe el nombre de Nebtadyeser. Anubis
estaba conectado con el lugar donde se practicaba el embalsamamiento
y se llevaba a cabo la ceremonia de "Apertura de los Ojos y la
Boca". Él practicó sobre Osiris la primera momificación
de la que se tiene noticia en los textos. Era el guardián de
las necrópolis que acogía a los difuntos en la puerta
de su tumba y les guiaba al otro mundo, asistido, en ocasiones, por
otro dios cánido con el que puede ser confundido: Upuaut "El
Abridor de Caminos". Durante la dinastía XIII se documenta
un raro epíteto de Anubis en la zona menfita, "Señor
de los Embalsamadores", probablemente una forma local de Anubis,
venerada en especial por la familia del rey Sanjptahi, según
se desprende de una estela de este rey (Ryholt 1997), hoy alojada
en los fondos del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. En
la "Sala de las Dos Verdades" o "Sala de la Pesada",
Anubis y Horus son los encargados de conducir al difunto para que
su corazón sea pesado en la balanza, pero además, Anubis
vigilará el fiel de este instrumento para que no pueda ser
trucado. El Libro de las Cavernas nos da otra visión del dios.
En este caso, Anubis es el encargado de iluminar a los difuntos con
la luna, que lleva en sus manos. Anubis puede estar vinculado con
el cetro sejem (como Osiris y Thot) ya que con frecuencia éste
se encuentra sobre su lomo.Volver
Apis: Hombre con cabeza de toro, disco sobre
creciente lunar y dos altas plumas. En las manos lleva el pilar dyed
de Osiris, dios con el que se le fusiona tras su muerte. Toro negro
con patas y vientre blanco, disco solar sobre la cabeza y/o ureo.
En la iconografía tardía lleva la luna. Fue el heraldo
de Ptah, símbolo de la fecundidad del suelo y del poder germinador.
Constatado desde la dinastía I (piedra de Palermo), permaneció
en el panteón hasta el Periodo Ptolemaico.
Relacionado con Osiris; según la leyenda fue engendrado gracias
a un rayo de luz solar que fertilizó a una vaca, mamífero
que personificaba a Isis. El bienestar de Apis era motivo de preocupación
para los egipcios, por ello vivía en un palacio en Menfis y,
a su muerte, era cuidadosamente momificado, si escatimar medios, amuletos
ni rituales, y enterrado en tumbas específicas para él
(Serapeum de Sakkara). Entre su ajuar funerario encontramos un número
importante de ushebtis. En vida se le proveía de un harén
de vacas sagradas, que a su vez simbolizaban las 7 Hathor; al morir
se convertía en Osorapis. La elección de un nuevo toro
Apis, encarnación terrestre del dios, era muy rigurosa e importante
para el pensamiento egipcio. El animal tenía que poseer 29
marcas específicas como prueba de que el toro era la verdadera
encarnación del dios. Aunque ya desde el Reino Nuevo estaba
relacionado con Osiris, el culto de Apis, con Ptolomeo I se fusionó
completamente con el dios del Más Allá, dando origen
a una nueva divinidad llamada Serapis, es decir, Apis identificado
con Osiris al morir. Esta creación habría sido ordenada
por mandato real, tras un sueño del monarca. Relacionado en
los primeros tiempos con el dios solar, fue la deidad más importante
de la fertilidad. Más tarde, se identificó en vida a
Ptah, manifestándose como su encarnación animal (dinastía
XXVI). También podía llevar el título de "Hijo
de Ptah" como una emanación del mismo dios. A partir de
Reino Nuevo, según el papiro Harris, se entendió que
Apis era el ba de Ptah y comenzó a ser citado como su "heraldo".
En el último periodo de la civilización faraónica,
se convirtió en dios de los muertos con carácter psicopompo
y se entendió que el dios conducía al difunto hasta
su tumba, le ayudaba y protegía para que el finado controlara
los cuatro vientos del Más Allá. Es curioso que en algunos
textos egiptológicos exista cierta confusión a la hora
de distinguir el animal en que se manifiesta Apis. Sabemos que este
mamífero se apareaba, por lo que, sin duda, no podemos hablar
de un buey, que no es más que un toro castrado, y sí
de un toro.
Apofis: Serpiente muy grande,
de dieciséis metros o más. Todas las serpientes eran
su encarnación, excepto la cobra, que era solar por naturaleza
ya que representaba el ureo. También podemos encontrarla como
un cocodrilo o una tortuga.
Presente como concepto en los Textos de las Pirámides, representa
a las fuerzas maléficas y a las tinieblas que habitan en el
Más Allá. Es una divinidad negativa pero su nombre,
como tal, no lo encontramos hasta el Primer Periodo Intermedio en
la tumba de Anjtifi, de la dinastía XI, en la necrópolis
de Moalla. Su función consiste en interrumpir el recorrido
del barco solar para que no pueda alcanzar el nuevo día, y
para ello empleaba varios sistemas: atacar a la barca directamente
o culebrear para provocar bancos de arena donde el navío encallara.
Todo ello tenía sólo una meta: romper el orden cósmico,
la Maat. Apofis era una serpiente indestructible y poderosa a la que
había que contener; sin embargo, nunca sería aniquilada
sino dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar
no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería.
Para los antiguos egipcios era necesario que el concepto del mal existiese
para que el bien fuera posible. Según los datos que poseemos,
no tenía ojos ni oídos y sólo podía gritar.
Existe cierta relación que vincula a Apofis con Seth, fundamentada
por el carácter nefasto de Seth, llevado al terreno del Más
Allá. Su vínculo con Atum se refiere al aspecto de éste
en el océano primigenio, es decir, cuando el dios solar todavía
se encontraba en las aguas caóticas y primordiales. Nos encontramos
ante un sistema típico en la mentalidad egipcia: la dualidad
aplicada a dos divinidades. Apofis y Atum son dos manifestaciones
del sol antes y después de haber establecido la creación
(el desorden y el advenimiento del orden). Los teólogos egipcios
entendieron que la suerte de Apofis era el motivo por el que, en ocasiones,
los cielos se teñían de rojo. El color no era másque
la sangre que emanaba de las heridas provocadas a la serpiente. Los
mismos teólogos egipcios interpretaron los eclipses como obras
maléficas de Apofis en su lucha en el Más Allá.
Un curioso texto, encontrado en Esna, menciona a Neit como madre de
Apofis. Narra el momento en el que la diosa creadora del mundo escupe
sobre las aguas primordiales, provocando el nacimiento de la terrorífica
serpiente.Volver
Basted:Gata
o mujer con cabeza de gata que lleva en la mano un sistro. En su aspecto
colérico es una mujer con cabeza de leona.Bajo forma antropomorfa
lleva un tocado especial, un pendiente en la oreja y un gran collar
en el pecho. En sus manos sujeta un sistro y una égida, y de
su brazo pende un cesto en el que a menudo guarda a sus pequeños.
Bastet es una deidad que se encuentra en el panteón egipcio
en la dinastía II. Su nombre significa "la de los Bas",
apelativo de un recipiente de piedra que se usaba para contener aceites
funerarios y de uso cosmético, y que figura en el calificativo
de su nombre. Podría estar relacionada con la protección
del difunto en el Más Allá. Es el prototipo de dulzura
maternal, pero puede transformarse en asesina cuando necesita defender
a sus hijos. Ella es la guardiana del hogar y simboliza la fecundidad
amorosa y los poderes beneficiosos del sol. Por ello, desde el Reino
Antiguo, es la madre del rey, al cual ayuda y protege para alcanzar
el cielo. También personifica el ojo de la luna. Su integración
en el mito solar no se produce hasta el año 1000 a.C. Antes
de este periodo, la diosa gata carecía de connotaciones solares,
personalidad que adoptará más tarde cuando se identifique
con el agresivo felino. Una vez integrada en el mito solar, se hace
de ella la hija de Ra o de Atum, al que protege, eliminando con sus
poderosas garras a la serpiente Apofis, según la tradición
heliopolitana, y se la vincula directamente a Tefnut. Asimilada a
Sejmet, Hathor y Tefnut, entró en el mito de la Diosa Lejana
marchando a Nubia, donde, encolerizada, tomó el aspecto de
una leona, identificándola con el Ojo de Ra. Esta leyenda aparece
registrada por vez primera en los muros de la tumba de Sethy I, pasando
a grabarse en muchos de los templos del Periodo Ptolemaico. Al igual
que Sejmet, en honor de Bastet se celebraba en la ciudad de Bubastis
una fiesta, llamada "La Fiesta de la Embriaguez". La fiesta
se celebraba para que la diosa, contenta, borracha y halagada no tomara
el aspecto de leona y organizara una carnicería entre los humanos.
Su culto fue muy importante. En sus templos se criaron gatos que eran
su encarnación terrestre; a su muerte los animales eran cuidadosamente
momificados, enterrándolos en tumbas específicas para
ellos. Curiosamente, como entidad peligrosa para el difunto, la encontramos
en los Textos de las Pirámides,
Bennu/Fenix:
Garza
real cenicienta o aguzanieves amarillo, que puede llevar sobre la
cabeza la corona del Alto Egipto, flanqueada por dos plumas. Hombre
con cabeza de garza acompañado de la peséa, árbol
sagrado de Heliópolis. Otra leyenda lo asocia al sauce, en
el que se habría posado en el comienzo de los tiempos. Los
egipcios, grandes observadores de la naturaleza, advirtieron que este
ave migratoria aparecía periódica y puntualmente con
la crecida del río Nilo, cuando las aguas anegaban la tierra
egipcia provocando la beneficiosa inundación. Además,
estas aves depositaban sus huevos sobre la tierra egipcia, y los habitantes
de Egipto pensaron que los polluelos nacían de forma espontánea,
hecho que se puso en paralelo con el sol. Por si todo esto fuera poco,
las garzas surcan los cielos al amanecer, lo que llevó a relacionarlo
con el aspecto que tomaba el sol y, por extensión, el difunto,
en la mañana, por lo que se hizo protector de los difuntos,
fundiéndose al ciclo osiríaco. Una de las leyendas nacidas
en la ciudad egipcia de Heliópolis, cuenta que el ave se había
posado sobre la colina primordial y se había hecho responsable
del cuidado del huevo de donde surgió el Sol. Debidoa sus costumbres,
fue considerada símbolo de la mañana (cuando aparecía
en las orillas del río) y de la regeneración (por su
función de ave migratoria que reaparece, que renace, que se
renueva, periódicamente). Estos conceptos tuvieron su origen
en la ciudad de Heliópolis. Se entendía que el bennu
era el ba del sol Ra (en su forma de Atum), en cuanto a divinidad
primordial que se creó a sí misma, e incluso en algunos
lugares aparece como el ba de Shu, deidad del aire seco. A partir
del Reino Medio, el bennu también simbolizaba otros conceptos.
Así, se entendió que era el ba de Osiris, surgido en
su resurrección, después de haber sido asesinado por
Seth, y por este motivo puede ir tocado con la corona atef de Osiris
o con el disco solar de Ra.
Volver
Har Pra Ra: Gato. Esfinge hieracocéfala.
De las innumerables formas del sol, Pra es una de ellas, que, en esta
ocasión, se fusiona a Horus para dar vida a una invocación
local del mismo: Harpra. Su nombre significa "Horus el Sol"
en su apariencia más joven. De nuevo estamos ante otra forma
fusionada a Ra, siguiendo el mismo esquema de Horajty o Harmajis.
Esta manifestación del sol es fruto de su asociación
con un dios guerrero, vinculado al poder solar y con carácter
de demiurgo. En cierto modo, Harpra está relacionado con el
guerrero Montu, y, como él, es el encargado de proteger al
rey tanto de las enfermedades como de los infortunios que pudieran
acosarle.
Hator/Afrodita: Mujer
con cabeza de vaca o con cabeza de mujer, orejas de vaca, cuernos
liriformes y disco solar colocado entre éstos. Como diosa de
occidente puede llevar este símbolo sobre la cabeza. Vaca en
su totalidad. Leona o una gata, vinculada a Sejmet, Tefnut y por tanto
al Ureo. Diosa serpiente que recibe el nombre de Iaret. En algunas
ocasiones se asocia a Horus, entendiéndose que era un halcón
hembra. Tiene por objetos sagrados dos instrumentos de percusión:
el collar menat, de poderes curativos, y el sistro; ambos simbolizan
la vida.
Mujer que lleva sobre la cabeza un pilono-capilla, flanquea-do por
dos cobras y rodeado de un tocado vegetal. Con este aspecto es la
"Señora de los Jubileos". Desde el principio se manifiesta
en el sicomoro y así se re-presenta con frecuencia durante
el Reino Nuevo, dotando al árbol de brazos o pechos que amamantan
al finado. En el periodo Ptolemaico, se representó mediante
la imagen de una mujer con cuatro cabezas, dirigidas a los puntos
cardinales y enfatizando su aspecto cósmico. Su
nombre significa "La Mansión de Horus" en su papel
de madre de este dios y haciendo referencia al cielo. Como madre del
rey se encuentra a partir de la dinastía IV, siendo entonces
cuando se convirtió en una deidad muy importante, íntimamente
ligada a Ra, y comenzó a tener un papel primordial en los templos
solares de la dinastía siguiente. Muy unida a la mujer y muy
posiblemente personificando la divinización del aspecto femenino,
su culto se llevaba a cabo en su mayor parte por sacerdotisas, muchas
de las cuales, ya en el Reino Antiguo, oficiaban también en
el culto a Neit. Está relacionada con el amor, la alegría,
la música, el sexo, la fertilidad y la embriaguez; en sus fiestas
se permitían los placeres sensuales y corría el alcohol.
En definitiva, fue una diosa muy popular. Desde el Reino Nuevo es
una de las divinidades que encarnan al Ojo del Sol; por ello aparece
en el mito de la diosa lejana. Esta leyenda está directamente
relacionada con la inundación anual del río Nilo. El
mito se recoge por primera vez en la tumba de Sethy I, en el Valle
de los Reyes, y más tarde se repite en los templos ptolemaicos
con distintas versiones. Su centro de culto más importante
fue Dendera. El nombre egipcio antiguo (Iunyt) de esta ciudad significa
"La del Pilar", siendo quizá un emblema sagrado del
predinástico, absorbido por Hathor posteriormente. En su matiz
funerario es la "Señora de Occidente", es decir,
del lugar donde se pone el sol para entrar en su reino nocturno. Como
"La que está en la Montaña Occidental", acoge
al difunto al anochecer. Así fue venerada en Tebas-Oeste, relacionada
con Anubis. Se la consideró una de las plañideras divinas,
acompañada de Shentyt, Merjetes, Isis y Neftis. Volver
Her Ur/Horus: Halcón
u hombre con cabeza de halcón. Niño que se introduce
un dedo de la mano en la boca. La primera vez que aparece con aspecto
de hombre y con cabeza humana es en la dinastía III. Lleva
la doble corona o la corona atef, aunque también está
representado con la corona blanca o la hemhem. Bajo su apariencia
animal lo encontramos, principalmente, como un halcón o un
león (Harmajis), pese a que puede verse en sus numerosas manifestaciones
adoptando otras formas.
Horus es uno de los dioses más antiguos e importantes del panteón
egipcio. Sus orígenes podrían remontarse a una divinidad
relacionada con el cielo y los astros, carácter que nunca perdió.
Su nombre significa "El Distante", apelativo que describe
perfectamente su situación en el cielo cuando se encuentra
en pleno vuelo. Esta deidad celeste pronto se convirtió en
un dios íntimamente ligado a la realeza y tutelar de los monarcas
tinitas, cuyo centro de culto era Hieracómpolis. Fue, por tanto,
el protector del soberano y del palacio (como edificio sede de la
realeza). La veneración del halcón peregrino en el antiguo
Egipto fue habitual en los distintos territorios predinásticos.
Bajo la influencia de Horus se agrupó a todos los dioses locales
con apariencia de halcón, dando lugar a diversas variantes
de una misma divinidad, aspectos que se representaron de diversos
modos. Así podemos percibir una variabilidad asombrosa que,
en ningún caso es excluyente, pues aunque todas las formas
divinas adquirieron los rasgos de Horus, mantuvieron detalles de su
propia personalidad. Asociado primero al culto estelar y más
tarde al solar, se integró igualmente en el osiríaco,
donde entró como hijo de Isis y Osiris. Desde el Reino Antiguo,
Horus está encarnado en el rey, es decir, el soberano es la
manifestación de Horus en la tierra, pero al morir se convertirá
en un Osiris y, además, pasará a formar parte del dios
creador Ra. Se integra en dos de los cinco nombres del rey: el "Horus
de Oro" y "Horiano". En su papel solar desempeña
una doble labor: por un lado, comparte con Seth la defensa de la barca
de Ra, arponeando a la serpiente Apofis (en este caso concreto el
dios Seth no tiene connotaciones negativas y puede producirse la relación
entre ambas deidades); por el otro, Horus arponea a Apofis, es decir,
somete al aspecto dañino de Seth. La lan-za con la que hiere
al ofidio está conectada directamente con la diosa Mafdet.
Tradicionalmente, Horus representa el Norte del país y su tío
Seth el Sur. Por ello figura en la ceremonia del Sema-Taui, grabada
en los laterales de los tronos de los monarcas y sobre las paredes
de los templos. Este símbolo representa la unión de
las Dos Tierras, el Egipto unificado que, de forma alegórica,
se plasma atando las dos plantas heráldicas del Alto y Bajo
Egipto: el loto y el papiro. Horus también personifica la franja
fértil del Valle del Nilo, mientras que Seth encarna la zona
estéril (el desierto). La causa real de esta historia mitológica
es bien sencilla y en ella se inspiraron los teólogos egipcios:
Horus debe contener al desierto que incesantemente amenaza con avanzar
sobre el valle pudiendo llegar a eliminarlo por completo; allí
es donde habitan los hombres, los animales y las plantas.
Horus/ Hor-mesyt: Designa
al conjunto de los cuatro dioses. Como entidades independientes son:
Amset, Hapy, Duamutef, Qebehsenuf. Chacal, mono, halcón y hombre,
respectivamente. Cuatro cabezas humanas que emergen del cuerpo de
una serpiente. Bajo su apariencia animal los encontramos como cuatro
pájaros, en su papel de puntos cardinales. Cumpliendo la función
de guardianes de las vísceras no tienen una forma animal completa.
Siempre se presentan antropomorfos. Presentes desde el Reino Antiguo
y citados en los Textos de las Pirámides. La imagen de los
Cuatro Hijos de Horus (Amset, Hapy, Duamutef y Quebehsenuf) corresponde
a su íntima relación con Horus el Viejo, su padre, siendo,
por tanto, dioses de la mitología solar que se funden con la
leyenda de la creación. El mito cuenta que, encontrándose
en las aguas primigenias, Ra ordenó a Sobek que los hiciera
emerger en su lomo. Su función más importante es la
de guardianes de las vísceras momificadas del fallecido. Son
también representantes de los vientos, de los puntos cardinales
y ayudan al soberano en su ascensión a cielo. Estos dioses,
además de estar relacionados con órganos específicos,
se asociaban a un punto cardinal concreto y de él eran guardianes.
También estaban unidos a una diosa determinada, que simbolizaba
cada una de las plañideras divinas, y a un elemento del ser.
Amset cabeza humana Sur hígado Isis ka
Hapy cabeza mono Norte pulmones Neftis ib
Duamutef cabeza chacal Este estómago Neit ba
Qebehsenuf cabeza halcón Oeste intestino Selkis Sa
Vinculados con Osiris, presiden la pesada del "alma" del
fallecido en la "Sala de las Dos Verdades", donde se juzgan
los actos del difunto en la tierra. En este episodio se encuentran
en pie, con forma de momia, sobre una flor de loto que al abrirse
deja aparecer sus semblantes divinos. Así, se convierten en
protectores de Osiris y, por extensión, del fallecido. El loto
es una flor que representaba el nacimiento del mundo en analogía
con los hábitos de esta planta. Volver
Ast/Isis:
Tiene el aspecto de una mujer que lleva el símbolo de su nombre
sobre la cabeza (el trono). A partir del Reino Nuevo también
puede llevar dos cuernos liriformes y disco solar entre ellos. En
su manifestación animal, se muestra en forma de milano o de
vaca. Es una de las diosas más importantes del panteón
egipcio, tanto es así, que traspasó sus propias fronteras
y se veneró en el mundo romano. Está presente en los
Textos de las Pirámides, donde ya se la asocia a Osiris, aunque
en ningún momento se especifica su calidad de esposa de este
dios de forma directa. Sin embargo, figura claramente como madre de
Horus. Representa el asiento, el trono, y personifica la magia, la
fidelidad conyugal y a la gran madre, mostrando una imagen más
humana que la de otras diosas. Precisamente, por su asociación
con el trono se unió a Osiris. Protagonizó, junto a
su esposo Osiris, una leyenda de pro-fundo sentido humano donde se
enfatiza su amor conyugal y maternal, que será recogida por
Plutarco (c. 46-126 d.C) en su libro "De Iside et Osiride".
Asistida por Anubis, recompuso el cuerpo de su esposo asesinado y
practicó la ceremonia de "Apertura de Ojos y Boca"
y la momificación, actos que se repetirían sobre los
cuerpos de los difuntos para asimilarlos a Osiris y posibilitar su
existencia eterna. Unida a Osiris ya fallecido, concibió a
Horus, hijo póstumo del primero, al que cuidó y defendió
del asesino de su padre: Seth. Por ello, fue diosa tutelar de la infancia.
Isis se hacía acompañar de siete escorpiones que le
servían de defensa y la ayudaban a proteger al joven Horus.
La leyenda de Isis y los escorpiones se recoge especialmente en la
estela de Metternich, y, pero desde la dinastía XII, era invocada
en el tratamiento de picaduras venenosas de serpientes o escorpiones.
Otras narraciones nos presentan a Isis con un carácter mucho
más pendenciero y cruel; este es el caso del mito que narra
cómo intentó robar el nombre secreto de Ra. El relato
está recogido en el llamado papiro mágico de Turín
y en el papiro Chester Beatty XI, ambos textos, de la dinastía
XIX. Un paralelo de esta historia acontece también entre otros
dioses del panteón, tal es el caso de Nemty y Horus, así
como de Amón y Jonsu. Pero Nemty y Horus protagonizan otras
leyendas en las que están involucradas Isis y Hathor. Nos estamos
refiriendo a la narración que relata el crimen cometido por
Nemty, muy similar al perpetrado por Horus e Isis, que se recoge en
el papiro ramésida Chester Beatty I. En la ciudad de Tebas
se la llegó a considerar una diosa primordial. Los teólogos
elaboraron la idea de que el resto del panteón no era más
que una emanación de la propia diosa, otorgándole un
aspecto de demiurgo. Unida al mito osiríaco, Isis es, junto
a su esposo Osiris, la personificación del principio histórico,
del orden político; representa todos los aspectos beneficiosos
del amor familiar y la fidelidad conyugal. En la dinastía XXI
fue venerada en la meseta de Guiza, donde poseía un templo
bajo la fórmula de "Isis Señora de las Pi rámides";
este culto permaneció hasta el Periodo Ptolemaico. Pero quizá
el ritual más importante de la diosa en Egipto tenía
lugar en su templo de Filé, donde, secundado en los anexos
(Abatón, templos de la Baja Nubia), el mito de Isis cobraba
anualmente vida bajo una forma dramatizada.
En Época Grecorromana se le dedicaron unos templos denominados
Iseum. Entre ellos, podemos destacar el que se localiza en la ciudad
de Pompeya (Italia) o el de Behbeit el-Haggar, dentro de Egipto.
Min/Pan:Hombre
ataviado con un traje ceñido, piernas juntas y falo en erección.
Sobre la cabeza porta un casquete coronado por dos altas plumas rectas
y una cinta que cae por su espalda. Lleva el brazo derecho levantado
lateralmente, izando un flagelo que sujeta por encima del hombro;
con el izquierdo sujeta la base de su falo erecto y tiene la piel
coloreada en negro como símbolo de fertilidad. Su manifestación
animal es la de un toro blanco con dos plumas sobre la cabeza, llamado
Tep Hesepet (en el Reino Nuevo). También podemos encontrarlo
bajo la apariencia de un león (templo de Jonsu en Karnak).
El fetiche que identifica a Min de Ajmín , al igual que el
jeroglífico con el que se designa desde el Predinástico,
no ha podido ser aclarado con certeza; consiste en dos triángulos
isósceles, opuestos, por sus bases, con un disco entre ellos
(quizá un Belemmites) o una flecha (a veces dentada) con punta
en cada uno de los extremos del asta. Min es uno de los dioses más
antiguos de Egipto. Está presente en el panteón desde
el Periodo Predinástico, sobre todo en Nagada II. Entonces
pudo ser una divinidad relacionada con el cielo y la lluvia, ya que
en las primeras manifestaciones escritas ostenta el título
de "Señor del Cielo" o "Abridor de las Nubes".
Durante el Reino Medio, se asimiló a Horus el Viejo y a Horus
hijo de Osiris y se le consideró hijo de Ra o de Shu (dependiendo
del texto). Por su vinculación con Horus hijo de Osiris, alcanzó
jerarquía como dios de la fertilidad, haciéndose deidad
de las cosechas, de la vegetación, personificación de
la fuerza generadora de la naturaleza y, sobre todo, del grano. En
este sentido se le denominó"El que ha Creado la Vegetación
para Permitir que Viva el Ganado". Así, se relacionó
con la realeza, ya que poseía cualidades para proveer con abundancia
y durante el Reino Nuevo se asoció con la fertilidad masculina,
celebrándose numerosas fiestas en su honor donde se hacían
sacrificios rituales para que las muchachas quedaran embarazadas;
la Fiesta de la Escalera es un buen ejemplo de estas celebraciones
asociadas a la fertilidad del campo. En esta función se hacía
acompañar de lechugas, verdura considerada afrodisíaca
debido al líquido lechoso que rezuma al ser cortada, el cual
se identificó con el semen. Otra de las importantes funciones
de Min fue la de dios del desierto Este, defensor de los viajeros,
de los cazadores, de las caravanas y de los caminos. Podía
repeler a los nómadas hostiles que habitaban dichas tierras
y proteger a los pacíficos. En muchas ocasiones lleva el epíteto
de "Toro de su Madre", poniéndolo en relación
directa con Kamutef y haciendo de él un dios primordial. Este
título, que originariamente pudo pertenecer al dios Ra, explicaba
cómo el Sol renacía cada mañana de la diosa del
cielo Jentyiabet ("La que Preside el Oriente"), después
de haberla fecundado. El mito lo vinculaba a la generación,
a la fecundidad del suelo y al poder germinador.
Aporta al dios Amón gran cantidad de elementos iconográficos
a partir de la dinastía XII. Volver
Asir/Osiris: Según
Griffith (1980), los textos del Reino Antiguo parecen traslucir que,
en origen, tuvo apariencia de cánido, sin embargo, ésta
no es en absoluto su iconografía habitual. Hombre envuelto
en un sudario del que sólo salen las manos, sujetando los cetros
de poder (el flagelo y el cayado). En casos particulares se despoja
de su apariencia momiforme. Sobre la cabeza lleva una corona troncocónica
flanqueada por dos plumas a cuya base se añaden, en el Reino
Nuevo, dos ureos, disco solar y dos cuernos de carnero horizontales
y retorcidos (corona atef ). Tiene la piel pintada de verde o negro
como símbolo de renacimiento. La manifestación animal
de Osiris es poco frecuente; no obstante, puede aparecer bajo las
formas de cocodrilo, toro negro, garza o guzanieves, chacal, dos halcones
y un gran pez. Tiene por objeto sagrado el "pilar dyed"
y el estandarte cónico que se representa en el templo de Abidosy
que, según algunos textos, guardaba la cabeza del dios. Posiblemente,
el origen de Osiris habría que buscarlo en una divinidad más
antigua del área de Busiris, llamada Andyety. A finales del
Reino Antiguo, en Abidos, usurpó el lugar de Jentyamentiu,
tomando muchas de sus características.Por el análisis
de algunos fragmentos de los Textos de las Pirámides esta fusión
se había producido ya en el momento en que se recogen los mencionados
textos en el interior de los enterramientos reales del Reino Antiguo,
pero en opinión de Cervelló (1996), desde su origen,
Jentamentiu no sería más que un "aspecto"
de Osiris, vinculado más tarde a la ciudad de Nején
y a las "Almas" de esta localidad que, por otra parte, tienen
cabeza de cánido.
Sea de un modo u toro, en los comienzos fue un dios de la vegetación,
jefe del mundo ctónico y soberano del Más Allá.
Desde el Reino Antiguo se fundió con Ra en los textos funerarios,
aunque conservó su propia individualidad. Su primera iconografía
queda establecida en la dinastía V, aunque su culto puede remontarse
anteriormente, circunscrito a una localidad que todavía no
ha sido identificada; en esta primera imagen no tiene la apariencia
momiforme que adquiere tras el Reino Antiguo. Las creencias funerarias
del Reino Antiguo, con todas sus gracias y prerrogativas, se circunscribían
tan sólo al monarca, al que estaban supeditados el resto de
los mortales. Tras el Primer Periodo Intermedio estas creencias se
las apropian también los altos funcionarios, y al morir, siempre
que pudieran cumplir los ritos precisos, se convertían en un
dios, en un Osiris, alcanzando la inmortalidad en la Duat con todos
los derechos. Osiris, junto a su esposa Isis y su hermano Seth, protagonizó
una leyenda esencialmente humana, llena de traiciones y venganzas,
recogida en los Textosde las Pirámides, pero la versión
más completa se halla grabada en los muros del templo de Horus
de Edfú. Mucho más tarde, esta tradición se complementa
con otra mucho más conmovedora recopilada por Plutarco en su
libro De Iside et Osiride (c.46126 d.C), que constituye una fuente
que ha de ser interpretada con precaución. Aunque poseedora
de numerosas variantes locales, básicamente es la siguiente:
Osiris reinaba en la tierra, era el heredero de Gueb, enseñó
a los hombres todas las artes necesarias para que la civilización
avanzara, pero su hermano Seth, que reinaba en el desierto le envidiaba.
Por este motivo organizó una confabulación contra su
hermano y, en compañía de setenta y dos cómplices,
logró engañarlo y asesinarlo, desmembrando el cuerpo
y lanzando los despojos al Nilo. Isis, al enterarse de la desgracia,
se sintió tremendamente apenada; ayudada por Neftis y Thot
partió recorriendo todo el país, buscando los pedazos
de su amado esposo. Allí donde encontraban un fragmento levantaban
un templo donde se veneraba la reliquia.
Estos santuarios, localizados en cada uno de los nomos, están
mencionados en los muros del templo de Dendera. No obstante, si hacemos
caso a la inscripción, descubriremos que los centros religiosos
que se atribuyen poseer una determinada parte del dios, se multiplican
hasta la saciedad, siendo imposible que los restos de Osiris se guardaran
en cada uno de estos centros religiosos. La búsqueda concluyó
con éxito, pero lamentablemente Isis había hallado todos
los trozos excepto el falo, que había sido devorado por uno
o tres peces, dependiendo de la versión.
Asistida por Anubis, Isis restauró el cuerpo de su marido practicando
la Ceremonia de Apertura de Ojos y Boca y la momificación.
Después, por medio de la magia, se convirtió en un milano
y aleteó ante el dios provocando un aire reanimador. Se posó
sobre él y misteriosamente fue fecundada por su esposo quedando
embarazada de Horus, al que daría a luz en la mítica
isla de Jemis en el Delta. Así, Horus se convierte en el hijo
póstumo de Osiris. Precisamente, la fragmentación del
cuerpo del dios está íntimamente ligada a la luna ya
que, en una de las versiones del mito, Osiris es cortado en 14 pedazos,
número asociado a las jornadas que pasan desde la luna llena
hasta la nueva. Pese a lo expuesto hasta ahora hemos de hacer notar
que, aunque Osiris ya se asocia a Isis en los Textos de las Pirámides,
en ningún momento se especifica de forma directa su calidad
de esposo de esta diosa. Sin embargo, figura claramente como padre
de Horus. La relación familiar entre Horus y Osiris es mucho
más evidente en varios pasajes de estos textos. Su muerte se
recordaba durante el mes de Joiak (mes en el que se entendía
que Isis había encontrado los fragmentos de Osiris y había
construido los santuarios) en multitud de festejos a lo largo de la
geografía egipcia. Aquellos lugares donde se guardaba una de
las reliquias del cuerpo del dios lo celebraban con particular énfasis.
Osiris fue un dios de la vegetación; moría en la estación
más seca y renacía tras la retirada de las aguas de
la crecida. Su mito refleja un fenómeno natural, el nacimiento,
desarrollo y muerte de las plantas. Así, la resurrección
del dios se plasma en los llamados "Osiris Vegetantes",
unas figurillas que se introducían en las tumbas, o en los
"Osiris Grano" que se elaboraban en los templos una vez
al año.
Integrado al mito solar, Osiris formó parte de la Enéada
Heliopolitana donde se conjugan el mito solar y el osiríaco,
y en él representa, junto a sus hermanos, el orden político
que reproduce la vida del hombre. Osiris fue el soberano del Submundo
y, como tal, presidía la escena del juicio del fallecido (Psicostasia),
punto culminante y vital en el deambular del difunto por el Más
Allá. Era allí donde se determinaba si el difunto no
había causado ningún mal en la tierra y se hacía
merecedor de alcanzar una vida inmortal. En el juicio se pesaba simbólicamente
el corazón (sede de la voluntad y la memoria) en una balanza,
cuyo contrapeso era la diosa de la justicia y de la verdad, Maat.
En el acto intervenían 42 jueces, ante los cuales el fallecido
tenía que recitar la llamada "Confesión Negativa",
es decir, declarar que no había cometido una serie de actos
reprobables que le impedirían alcanzar la inmortalidad. Otras
divinidades presentes en la Psicostasia eran: Horus, que conducía
al difunto en presencia de Osiris; Anubis, que vigilaba el fiel de
la balanza; Thot, que con sus útiles de escritura registraba
el resultado del juicio; Ammyt "La Devoradora de los Muertos",
que esperaba el veredicto para comer el corazón del condenado
y hacer que desapareciera para siempre; "Los Cuatro Hijos de
Horus" que se situaban sobre una flor de loto abierta, e Isis
y Neftis; tras los dioses del Más Allá, Shai y Mesjenet,
que, representados en sendos ladrillos de los que emergen sus cabezas,
determinaban el destino y daban cuenta de los actos del finado. Todos
ellos configuran el resto del cuadro. Junto a su esposa Isis, fue
la personificación del principio histórico y del orden
político; fue el legitimador por excelencia del reino de Egipto
y representó todos los aspectos beneficiosos del amor familiar.
Él no fue sólo un dios de la vegetación, sino
también la imagen del valle fértil del Nilo y de las
buenas crecidas, la fuerza del renacimiento que sigue al desorden.
Llevaba el epíteto de Unnefer, que significa "El que se
mantiene Perfecto", y que llega a ser el nombre del dios independiente
en Época Tardía. Bajo Osiris Hemag lo hallamos a partir
de la dinastía XXI, alcanzando en adelante una gran importancia
(sobre todo desde la dinastía XXVI). En este momento se asocia
a un número de divinidades asombroso. Al igual que otros dioses
del panteón, Osiris tuvo diversas variantes locales; fue una
de las deidades egipcias más importantes y con mayor número
de manifestaciones. Como ejemplo baste citar el Libro de los Muertos
donde encontramos más de ciento diez designaciones del dios
del Más Allá, sin contar las deidades directamente fusionadas
a él. Volver
Ptah:
Hombre
de pequeña estatura envuelto en un sudario del que salen sus
manos. Éstas sujetan un cetro compuesto por el pilar dyed (vegetación
y fertilidad). A partir de Reino Medio, a este cetro se le añade
el uas (estabilidad) y el anj (vida), combinando todos. Sobre la cabeza
porta un bonete. Es el único dios que ostenta una barba recta,
en lugar de la tradicional con el extremo curvado. En algunas ocasiones
puede aparecer sin aspecto momiforme, representado como un hombre
con cuernos que lleva sobre la cabeza un disco solar y plumas, confundiéndose
con algunas formas de Osiris. Bajo su manifestación animal
se encuentra como el toro Apis (considerado, en Época Tardía,
su ba y su heraldo). Es
uno de los dioses más importantes del panteón; se encuentra
desde finales del Periodo Predinástico, cuando ya aparece con
el mismo aspecto que mantendrá a lo largo de toda la historia
faraónica. No hay seguridad del significado de su nombre, pero
se baraja entre "el Modelador" y "el Creador"
y como tal tuvo una importante función relacionada con el destino
del recién nacido. Su importancia se mantuvo por ser una deidad
adorada en la capital del Reino Antiguo: Menfis y una de sus asimilaciones
más tempranas fue con Tatenen, dios local y creador, de donde
tomó su carácter de demiurgo, estando a la cabeza de
la teología menfita, un mito mucho más elaborado y filosófico
de lo que nos tiene acostumbrados el pensamiento egipcio, donde se
evita la intervención del sexo en la creación; Ptah
creó, por medio de conceptos tan espirituales como su corazón
(sede del pensamiento), su lengua (el verbo creador) y la Maat (concepto
del orden y la justicia), siendo todos ellos aspectos del dios demiurgo.
El mito se recoge en la llamada Piedra de Shabaka de la dinastía
XXV, donde se afirma que corresponde a un texto más antiguo
de datación incierta, copiado para evitar su destrucción,
y en el Papiro Harris, entre otros. Otra de sus funciones, quizá
la más antigua, es la de patronode los artesanos (sobre todo
orfebres y escultores) ya que se consideró el inventor de las
técnicas y las prácticas manuales. Cumpliendo este papel
fue venerado en las proximidades de las aldeas de artesanos. Durante
el Reino Antiguo los trabajos relacionados con la joyería podían
ser ocupados por enanos, que se encontraban bajo la tutela de Ptah
y de los hijos de éste: los Patecos. Esta función de
divino artífice pudo ser causa de que fuera considerado un
dios creador del mundo y de los seres vivos. Además se le consideró
patrono de la realeza y director de las fiestas jubilares. Él
garantizaba al soberano el éxito de su regeneración.
Su trascendencia puede colegirse del hecho de ser la única
divinidad que no se fundió con Ra, a partir del Primer Periodo
Intermedio. Bajo el aspecto de toro Apis, representó la fecundidad
del suelo y el poder germinador. Su santuario de Menfis explica su
título: "El que está sobre su Muro".
Ra/Re: Hombre
con cabeza de halcón o de carnero, tocado con un disco solar
y ureo. Cuando figura con cabeza de carnero tiene dos cuernos horizontales
retorcidos (Ovis longipes palaeoagyptiacus). Bajo su manifestación
animal se presenta como un halcón, carnero, pájaro benu
y, quizá, un saltamontes. También puede tener forma
de gato, de león o de toro Merur, considerado el ba de Ra.
Igualmente es un icneumón, una mangosta o un escarabajo (bajo
la forma de Jepri). La esfinge tiene también un marcado carácter
solar. Durante el Reino Antiguo fue el dios más poderoso y
contó con un clero considerable e influyente, el dios solar
más trascendental del panteón, "El Padre de Todos
los Dioses". Él se fusionó y se superpuso a Atum
y a Horajty, siendo éstos aspectos de Ra, es decir, del Sol
en el cénit, con el que pronto se confunden. Tiene la carne
de oro, los huesos de plata y el pelo de lapislázuli y sobre
la cabeza lleva el ureo, que le protege escupiendo fuego contra sus
enemigos, siendo éste una parte del dios y, a la vez, su propia
hija.
Su importancia arranca del Periodo Tinita pero verdaderamente empezó
a despuntar en la dinastía IV; Radyedef introdujo en el protocolo
real el título de "Hijo de Ra", y los monarcas dejaron
de ser idénticos al Sol a convertirse en hijos de éste.
En la dinastía V, el poder de Ra y de su clero quedó
completamente establecido, alcanzando una importancia que jamás
había tenido ningún otro dios. Tanto es así,
que casi todos los dioses del panteón sufrieron una solarización
a partir de la dinastía V, consolidándose en el Reino
Medio. De este modo, vemos aparecer divinidades que conservan su carácter
original pero a las que se añaden cualidades del Sol. A sus
propios nombres se les agrega el de Ra; Amón Ra, Montu Ra,
Sobek Ra, Horus Ra, son algunos de estos ejemplos. Sólo Ptah,
dios creador de la cosmogonía menfita, no sufrió esta
fusión. Ra es el artífice de la creación y de
todo lo que se encuentra en la tierra y en los cielos; está
a la cabeza de la cosmomogonía heliopolitana, pero también
participa en otros muchos mitos de creación. Lamentablemente
no existe un tratado completo que recoja la tradición heliopolitana,
para ello debemos dirigirnos a distintas fuentes, entre las que caben
destacar los Textos de las Pirámides, el Papiro del Museo Británico
10188, Versión B y el papiro Bremner Rhind III.
Una
leyenda, recogida en el papiro Westcar, hace de Ra el padre de los
primeros reyes de la dinastía V. El Sol se habría encarnado
en el rey para fecundar a Raddyedet, madre de los trillizos Niuserra,
Sahura y Neferirkara (teogamia), fundadores de esa dinastía.
Para él se construyeron templos solares, obeliscos, esfinges
y grandes pirámides (estas últimas son la representación
pétrea de los rayos del Sol al llegar a la tierra), y en Heliópolis
se le veneraba bajo la forma de la piedra Benben. En el Reino Nuevo,
y en su aspecto funerario, se fundió con Osiris y con Amón,.
Él era el Sol en el cielo diurno y Auf Ra el Sol en el Mundo
de los Muertos, dos aspectos de una misma divinidad. El Sol debía
atravesar cada noche el interior del cuerpo de Nut y recorrer el Mundo
Subterráneo, para amanecer en la mañana rejuvenecido.
En este deambular tenía como enemigo principal a la serpiente
Apofis. Protagonizó una curiosa leyenda, recogida en dos papiros
de la dinastía XIX que se conservan en el Museo Egipcio de
Turín y en el Museo Británico de Londres. En dicha historia,
la diosa Isis, amparada por su magia, logró enfermar seriamente
al dios para, por medio de promesas de curación, robarle su
nombre secreto y obtener su poder y su fuerza. Bajo el aspecto de
toro Merur (su heraldo) representa la fecundidad del suelo y el poder
germinador. Manifestado en un carnero, es preciso recordar que dicho
mamífero representó en Egipto un concepto de fertilidad,
dotado de un marcado carácter sexual. Los carneros fueron siempre
dioses creadores. Según Budge, desde la dinastía IV
también puede aparecer como un saltamontes, personificando
a Ra jubiloso. En cuanto a su relación con Atón, Ra
parece ser la esencia del Disco durante el periodo amarniense, y a
la cual se fusiona el rey, que es Uaen Ra ("Uno en Ra").
En las terrazas de todos los templos tardíos se materializaba
el rito anual de la fusión del ka del dios de dichos templos
con el ka de Ra, en la llamada capilla del Año Nuevo.
Sejmet:
Leona o mujer con cabeza de leona. Lleva sobre la cabeza un disco
solar con el ureo y ocasionalmente presenta apariencia itifálica.
Puede mostrarse bajo el aspecto de una mujer con cabeza de cocodrilo
o representada mediante el Udyat, aunque esta iconografía es
poco frecuente. Como defensora, la encontramos armada con un cuchillo
que sujeta con sus manos. Su nombre significa "La Poderosa";
se encuentra entre los dioses que figuran en los Textos de las Pirámides.
Representa la energía destructiva del Sol y, como tal, en ella
se aunaron los poderes beneficiosos del astro diurno junto a sus cualidades
negativas. Fue diosa de la guerra con connotaciones tremendamente
sanguinarias cuando se encolerizaba. Capaz de causar dolencias y epidemias,
se convirtió en patrona de los médicos. Éstos,
al conocer bien a su divinidad, podían poner en marcha los
medios necesarios para que las curaciones fueran efectivas, obteniendo
el apaciguamiento de Sejmet y el retorno de la salud. Unida al mito
solar, formó parte de la leyenda de la Diosa Lejana, representando
su aspecto colérico. La narración relata la partida
de los dioses, enviados por Ra, en busca de Sejmet que se había
retirado enfurecida a Nubia. Ella mataba a todo aquel que se encontrara
a su paso y era necesario apaciguarla. Los dioses tratarán
de aplacarla con música y danzas; aturdida, se lava en las
aguas de la primera catarata del río Nilo y se convierte en
una hermosa mujer (en otros textos se embriaga y de este modo, con
los ánimos calmados, se convierte en Bastet o Hathor). Unido
al mito, anualmente y durante la estación de la inundación,
los egipcios celebraban "La Fiesta de la Embriaguez", cuyo
objetivo era mantener a la diosa aplacada. Aquí los teólogos
jugaron con un paralelismo entre la leyenda de la diosa que se marcha
de Egipto para volver después de un tiempo y la crecida del
río. Además, el brebaje que preparan los dioses para
engañar a Sejmet se derrama por el suelo y, mitológicamente,
lo inunda, al igual que ocurre con las aguas del Nilo, personificando
una variante agraria del mito del eterno retorno. La sangre y el vino
estaban íntimamente relacionados en la mitología egipcia.
Volver
Seth: Animal
tifónico (cuadrúpedo) en su totalidad u hombre con cabeza
de animal tifónico. Animal fantástico formado con partes
de otros.No se ha podido determinar con exactitud si la bestia que
representó a Seth fue o no un cuadrúpedo hoy extinguido.
Entre las muchas interpretaciones que de él se dan, podríamos
destacar: lebrel, asno, perro, okapi, jirafa, etc. En otros lugares
aparece manifestado en un cerdo macho, un oryx (nomo 16 del Alto Egipto)
o una serpiente con cabeza de asno.La mitología cuenta que
tenía los ojos y el pelo de color rojo, tono identificado tradicionalmente
con las arenas del desierto y los daimones. En Edfú está
representado bajo la forma de un peligroso hipopótamo macho.
Igualmente lo encontramos con aspecto de cocodrilo, que personifica
el animal en el que fue transformado por obra del dios Gueb, después
de que Seth asesinara a Osiris. En Oxirrinco se convierte en el Mormyrus
kannume, el pez responsable de haber devorado el falo de Osiris. Toro
alado con un doble par de cuernos, unos largos y proyectados hacia
delante y otros de carnero dispuestos en torno a las orejas. Bajo
esta figura representa al "Toro de Ombos". En Época
Ramésida, puede tener cuerpo humano, cabeza de perro y orejas
de asno. Originario de Ombos, pudo suplantar y asimilar a otro dios
más antiguo, llamado Ash, siendo ambos protectores de la producción
y fertilidad en los oasis. La primera representación conocida
se encuentra sobre la cabeza de maza del rey Escorpión, monarca
de la dinastía I. En los comienzos no debió de ser una
deidad con connotaciones negativas, carácter que adquirió
con el paso del tiempo, muy posiblemente respondiendo a sucesos políticos
que pasaron a formar parte de la mitología y que se pueden
entrever en la leyenda osiríaca. Es decir, a medida que la
devoción hacia Osiris se hizo más popular, Seth se integró
en el mito desempeñando el papel de hermano envidioso y adquirió
su aspecto de dios del mal. Así, aparece en muchos textos como
una divinidad violenta desde su nacimiento. Él desgarró
el cuerpo de su madre Nut al nacer en la ciudad de Ombos. Durante
el Reino Antiguo, está en la onomástica de algunas reinas:
"Aquella que ve a Horus y a Seth". Las luchas acaecidas
entre Horus y Seth se desencadenan para vengar un asesinato. Seth
ha matado a Osiris y su hijo Horus debe hacer pagar la ofensa. En
estas contiendas Horus pierde su Ojo y Seth sus testículos,
según recogen los Textos de las Pirámides. Con dicha
narración se pretende legitimar el derecho de Horus para reinar
sobre todo Egipto. En otro plano, era el representante del Sur de
Egipto, mientras que Horus encarnaba el Norte, hecho que se utilizó
tanto con connotaciones negativas como positivas. En el primer caso
se empleó para personificar las batallas acaecidas entre los
habitantes de ambos puntos geográficos, contiendas que aparecen
bien detalladas en el papiro Chester Beatty nº 1 o en el templo
de Horus de Edfú. En el segundo caso, sirvió para encarnar
a un representante benéfico, protector del Alto Egipto y vinculado
con la realeza. Así aparece en la ceremonia del SemaTauy (función
de atar las plantas simbólicas del Norte y el Sur, el papiro
y el loto), acompañado de Horus (representante del Norte).
En este sentido, es frecuente encontrarlo en las ceremonias de investidura
donde Seth, junto a Horus, coronaba al monarca. Ambas deidades simbolizaron
a los dioses de la realeza y a las divinidades del Norte y el Sur.
La historia de Seth pasó por diferentes fases. Sintetizando
mucho podemos hacer una pequeña descripción de sus fases
más importantes: durante el periodo tinita fue objeto de veneración
oficial, siendo un dios del rango de Horus (reinados de Jasejemui,
Peribsen). Adquirió connotaciones distintas en el periodo hicso,
momento en el que es dios nacional y se identifica con Baal. La reacción
subsecuente (dinastía XVIII), otorgó al dios la imagen
abominable que se deriva de ser la deidad nacional de la ciudad de
Avaris. Los ramésidas rehabilitan temporalmente al dios, ya
que son reyes originarios de la zona de culto, y, durante el Reino
Nuevo (en especial en la dinastía xix), se le asocia con asuntos
militares. Durante el primer milenio a.C., vuelve a ser el dios asesino
de Osiris.
Otras leyendas vinculan a Seth con la violencia y con el desierto,
en contrapartida con su hermano Osiris que personifica el Valle Fértil.
El mito narra el asesinato de Osiris por Seth, en perfecta analogía
con el Valle del Nilo, territorio que debía luchar día
a día para no ser aniquilado por las peligrosas arenas del
desierto, que constantemente amenazan con avanzar hacia la tierra
fértil. Cuando se presenta con forma de antílope, personifica
el momento en el que se había comido el Ojo de Horus. Por ello,
el tipo de animal que adopta (oryx dammah) se sacrificaba en las fiestas
de Osiris y Sokar. Pese a que en la personalidad de Seth existen aspectos
negativos, hemos de recordar que esta apariencia era absolutamente
necesaria y vital en el pensamiento egipcio. Numerosos son los casos
en los que la mitología egipcia nos muestra facetas de las
fuerzas del mal; todas ellas pueden explicarse gracias a una ecuación
bien sencilla: sin la presencia del mal, el concepto del bien no puede
existir y los aspectos beneficiosos carecerían de sentido.
Es más, sin la presencia de ambos, el orden, es decir la maat,
sería inexistente o, al menos, no sería estable. Era
necesaria la existencia de elementos positivos y negativos que cohabitaran
simultáneamente. En el Reino Nuevo, bajo su función
funeraria, aparece en la barca de Ra defendiendo al Sol y al rey y
sometiendo a la dañina serpiente Apofis, a la que atraviesa
con una potente lanza. Este papel protector fue posiblemente el más
antiguo. Seth fue también patrono de las tormentas, de la guerra
y de la violencia, pero en contrapartida fue igualmente la divinidad
patrona de la producción de los oasis.
Sobek: Cocodrilo
con cabeza de halcón. Hombre con cabeza de cocodrilo. Sobre
la cabeza lleva cuernos retorcidos de los que emergen dos plumas,
un disco solar y dos ureos. Puede adornarse con la corona atef. En
Época baja es posible localizarlo con cabeza de toro, halcón,
carnero o león. En su templo de Dahamsha aparece también
portando un disco solar sobre la cabeza. Su nombre significa "El
Cocodrilo". El origen de Sobek habría que buscarlo en
una divinidad con forma de halcón que se veneraba en su principal
centro de devoción y que, por alguna causa desconocida, fue
desapareciendo en favor del cocodrilo. Sobek parece remontarse a la
dinastía I, a juzgar por la impresión de algunos sellos
de este periodo. Ciertos autores piensan incluso que podría
ser aún más antiguo, un dios de la vegetación,
que más tarde se convierte en una deidad relacionada con todas
las manifestaciones del universo.
Tiene innumerables aspectos que a menudo se contradicen, en función
del mito en que se le integre. De este modo se explica que sea aliado
o enemigo de Seth, mientras que en otras ocasiones se identifica con
Osiris. En el área pantanosa de el-Fayum se le veneró
desde antiguo y en .la localidad de Dahamsha tuvo un culto muy importante,
que floreció en el Reino Nuevo. En los Textos de las Pirámides
aparece como hijo de Neit (bajo su apariencia de vaca celeste) y,
en algunos pasajes, de su esposo Seth. Precisamente en este corpus
religioso, Sobek figura con el epíteto de "Rabiar",
quizá por su cercana relación con Seth. Se indican así
las connotaciones nefastas de este último, pero, en otros pasajes,
también quedan patentes las cualidades benéficas de
su personalidad. Su culto tuvo un importante auge durante el Reino
Medio. Durante la dinastía XIII los soberanos le adoptaron
como patrón de la realeza. Fue entonces cuando algunos reyes
incluyeron el nombre de Sobek en el suyo propio, hecho muy habitual
cuando se pretendía potenciar el culto de algún dios
determinado.
En una de sus leyendas se le relaciona directamente con la pérdida
del falo de Osiris, aunque en esta narración Sobek no elimina
o pierde el pene de una forma consciente sino en un acto que podríamos
calificar de "despiste". El mito menciona que, una vez que
el falo había sido lanzado al río por Seth, Sobek, que
no era consciente de a quién pertenecía, se lo comió
y fue castigado por ello con la ablación de su lengua. A la
vez, en algunas versiones del mito de Osiris, Sobek se relaciona con
Horus, con el que compartió el título de "Rey de
Egipto". El cocodrilo es uno de los aspectos tomados por Horus
para buscar los fragmentos de su padre Osiris, después de que
fuera asesinado y desmembrado por su hermano Seth, que lanzó
el cuerpo al río. En la leyenda en la que Horus mantiene relaciones
homosexuales con su tío Seth, Sobek es el dios que encuentra
y devuelve las manos cercenadas de Horus (que habían sido cortadas
por su madre en un ataque de ira). De este modo, la madre de Horus,
por medio de la magia, podrá colocarlas de nuevo en su lugar.
Relacionado con Seth se le adoró en Kom Ombo, pero en esta
asociación carece de aspectos malignos y su personalidad se
vincula a una de las zonas geográficas del país. De
este modo, en una sección del templo se adoraba a Horus mientras
que en la otra se reverenciaba a Sobek, con cultos perfectamente diferenciados.
Su papel de dios creador, de la fertilidad y de las aguas, le puso
en relación directa con Ra y con Jnum, función que surgió
por la observación del hábitat del cocodrilo. Este animal
vive en las aguas pantanosas (identificadas con el Nun), de ellas
había surgido en el comienzo de los tiempos sobre una colina
primigenia (equiparándose a Ra y al propio Nun) y había
creado a la vaca Meheturet (hija o esposa de Sobek, según el
mito), formando el cosmos. Además, en los textos figura como
un dios favorable defensor de los enemigos de Ra. Sobek personificó
la acción fecundadora y beneficiosa del agua, pero a la vez,
también fue su potencia destructora.
Sokar: Hombre con cabeza de
halcón (o gavilán). Puede tener apariencia momiforme.
Gavilán o halcón con alas desplegadas situado sobre
una pequeña colina. Con bastante frecuencia lo encontramos
situado en una montaña de poca altura, sobre la que se encuentra
una barca con una cabeza de gavilán. En las manos puede llevar
Es un dios del área menfita o, para ser más precisos,
de la necrópolis de Menfis (Sakkara) y del desierto donde ésta
se sitúa. Tiene un culto atestiguado desde la dinastía
I. Se presenta como un dios ctónico, cuyo primer cometido fue
el de dios agrícola. Más tarde se hizo patrón
de los trabajadores del metal, siendo por añadidura el encargado
de fabricar los huesos del rey. La fusión de sus funciones
como herrero divino y la labor funeraria, hizo que durante el Reino
Nuevo se ocupara de moldear los cuencos de plata que el difun to usaba
en su comida fúnebre, y de mezclar los perfumes para el ritual.
A juzgar por los Textos de las Pirámides, pudo haber sufrido
cierta asimilación a Osiris, siendo una forma de éste
después de que fuera asesinado por su hermano Seth o, al menos,
una divinidad de historia paralela; Sokar también murió
y resucitó en el Más Allá. Su papel principal
y clásico fue el de divinidad funeraria denominada "El
ba de Ra". Él guardaba la puerta de entrada al Mundo Subterráneo
y habita en una caverna secreta, llamada Imhet o "La Puerta de
Caminos", que se situaba en lo más profundo de este Mundo.
Desde aquí alimentaba los corazones de los difuntos y era el
responsable de que las transformaciones del finado se cumplieran de
forma satisfactoria. Su reinado en el Mundo Subterráneo se
localizó, sobre todo, en la necrópolis de Restau.
Sokar tenía como feudo las arenas del desierto y, en paralelo,
también éstas se encontraban en un área del Más
Allá. La barca del dios solar navegaba por el río subterráneo
y al llegar a este punto, tenía que transformarse en serpiente
para poder cruzar las arenas y seguir avanzando. Precisamente en esta
atribución lleva elepíteto de "El que está
sobre su Arena" en la hora 5ª de la Duat. Uno de sus símbolos
más representativos es una extraña y arcaica barca guardada
por genios, llamada Henu, que contenía la imagen momiforme
del dios. Dicho navío tenía una gran cabina abovedada
y numerosos remos; la proa, vuelta hacia el interior del casco, estaba
coronada por una cabeza de oryx con cuernos muy largos. En ella ascendía
al rey y al Sol hasta el cielo. La relación entre Sokar y Ptah
acontece en la dinastía V. Ya entonces encontramos que los
sacerdotes de Ptah también lo eran de Sokar. Su vinculación
con Osiris se transluce en los Textos de las Pirámides. El
festival de Sokar se celebró desde el Reino Antiguo. Se llevaba
a cabo anualmente, en la estación de Aje, llegando a vincularse
con Osiris e integrándose en su propio festival aún
antes del Reino Nuevo.
Sufrió fusión con Ptah y Osiris, asociación que,
bajo la adoración a Ptah-Sokar-Osiris, se documenta por primera
vez en algunas estelas funerarias del Reino Medio situadas en la necrópolis
de Abidos. Durante el Reino Nuevo es más frecuente la mención
de este dios-trinidad, pero no será hasta el Periodo Grecorromano
cuando aparezca con mayor frecuencia. Pese a tener un marcado sentido
funerario también integra funciones creadoras y de fertilidad.
Las figuras de Ptah-Sokar-Osiris solían colocarse sobre una
base, en la que se guardaba un papiro que recogía fragmentos
del Libro de los Muertos. En el Periodo Tardío puede presentarse
en forma de toro o con apariencia momiforme, dotado de una cabeza
generalmente humana (en algunos casos de halcón) y dos plumas
sobre ésta. En el zodiaco de Dendera representa a la Vía
Láctea. Tuvo una contrapartida femenina llamada Sokaret, presente
en el ritual del enterramiento.
Tyenen/Cronos:
Aspecto de hombre en cuclillas que lleva en sus manos un cetro en
forma de látigo. Ostenta en la cabeza dos plumas de avestruz
sobre cuernos horizontales retorcidos. Más tarde aparece en
pie y se añade a su corona un disco solar. Cumpliendo la labor
de dios de la vegetación puede tener la piel pintada de verde
y ser representado con apariencia momiforme. También se encuentra
con cabeza de serpiente. Tatenen (o Tenen en Baja Época) es
un dios ctónico y demiurgo, y, como tal, bisexual y muy antiguo.
Está relacionado con la colina primigenia y su nombre significa
"La Tierra Emergida". Lleva el título de "Padre
de Todos los Dioses". Sufrió una temprana asimilación
con Ptah, siendo denominado en muchos textos Ptah-Tatenen. Se interpretó
que era una manifestación de Ptah en el momento de la creación,
según se desprende de la estela de Shabaka, donde se recoge
la "Teología Menfita". Él fue la lengua de
arena que nació en los primeros tiempos, es decir, en el nacimiento
del mundo, y se asoció a los terrenos que emergen cuando la
crecida del río Nilo disminuye. Análogamente se vinculó
con el dios de la tierra Gueb y con la colina primordial de la cosmogonía
heliopolitana. Como tal, personifica el interior de latierra. Él
es dueño, señor y artífice de todo cuanto nace
y crece bajo ella: los minerales, las aguas subterráneas, ciertos
animales, etc.
Pese a ser un dios creador y vivir en la Duat, su carácter
no es funerario, aunque sí protector de los finados.
Como deidad de la vegetación tiene la piel de color verde.
Representa la tierra cultivable y el renacimiento, tanto en este mundo
como en el Más Allá. Es el responsable de toda la naturaleza,
que emerge de sus dominios. Llevó el título de "Señor
de los Jubileos" pero, lamentablemente, no logramos saber qué
actividad concreta cumplía en la "ceremonia de renovación
real" que cada soberano debía celebrar periódicamente.
Sin embargo, hay motivos para sospechar que Tatenen podía tener
relación con Thot como "Contador del Tiempo". Se
halla en todos los templos y tumbas del país personificado
en el Santuario y en el montículo sobre el que se depositaba
el sarcófago; ambos lugares simbolizaban la tierra emergida.Volver
Thot:
Ibis o babuino. Hombre con cabeza de ibis o de babuino que lleva sobre
ésta un disco y un creciente lunar. Sujeta en las manos los
utensilios de escritura. Apariencia humana o de mono, sentado bajo
un árbol (Thot de Pnubs), con un tocado formado por cuatro
plumas. Su nombre significa "El de Dyehut". Se encuentra
desde el periodo tinita, pudiendo ser, incluso, anterior. Sin embargo,
como ocurre con otros muchos dioses del panteón, es fruto de
la fusión de varias deidades más tempranas. En origen,
adopta parte de la personalidad y los atributos de Iah, "El Disco
Blanco" (forma momiforme, disco y creciente lunar). Iah era el
"Dirigente de la Casa de los Dioses en las Estrellas", función
que por otra parte también asumirá Thot. Identificado
con el también lunar Hedyur toma de éste su apariencia
de babuino. Así, Thot es un dios vinculado con la luna o, para
ser más precisos, es el que vigila el proceso lunar, el contable
del tiempo y el protector de aquélla. Por ello, con cierta
frecuencia, lo encontramos identificado con la misma. Se integró
en el mito de creación de Hermópolis al relacionar al
Sol creador y a la Luna (como un aspecto nocturno del Sol). En esta
localidad se le denominó "El Augusto" y representó
los poderes mentales de Ra. Llevó el título de "Toro
de las Estrellas". En esta ciudad personificó la esencia
del verbo divino y se emplazó a la cabeza de la ogdóada,
formada por cuatro parejas de ranas y serpientes que se vinculan a
"Los bas de Thot". Así, fue el "Señor
de los ocho" y cumpliendo este papel puede estar representado
con forma completamente humana. Cabe afirmar que Thot fue el intermediario
entre los dioses y el demiurgo. A él debían ser notificadas
todas las órdenes para que las registrara y fueran cumplidas.
En el Periodo Tardío se le identificó con Atón
y se le denominó "Atón de Plata", enfatizando
el color de la Luna, y creando una clara fusión entre el disco
solar y el satélite de la Tierra. Esta conexión con
el astro de la noche es la que le reporta la responsabilidad de soberano
del tiempo, siendo, por tanto, el inventor del calendario. Él
calculaba los años y los apunta cuidadosamente con sus útiles
de escritura, se encargaba de escribir los anales reales y los años
de reinado de los monarcas sobre los frutos de la peséa, árbol
sagrado de Heliópolis. En esta función le acompañan
la diosa Seshat y el dios Atum. Por todo ello, se convirtió
en patrono de los escribas, inventor de la escritura y de todo lo
relacionado con las artes, las ciencias, las letras y la intelectualidad.
A él se le atribuía la invención de las lenguas
y de la palabra, distribuyéndolas según los pueblos.
Gracias a su enorme conocimiento se le consideró "Mago"
y patrono de aquellos que debían desempeñar tales disciplinas.
Por la misma causa, se convirtió también en "Juez"
y como tal regía la "Casa de la Vida".
Integrado al conflicto de Horus y Seth, se le veneró en Hermópolis
Parva donde llevó el título de "El Que Separa a
los Combatientes". Esta leyenda narra cómo, en el transcurso
de las contiendas, Horus perdió un ojo, que fue curado y restituido
gracias a Thot. Para ello empleará la magia, rellenando con
saliva milagrosa el ojo dañado por Seth. Precisamente, su intervención
será premiada mediante la entrega del control sobre la luna.
En otras leyendas se le hace árbitro de la justicia. Así,
por ejemplo, podemos relatar la narración en la que la diosa
Isis se presenta ante el tribunal de los dioses para defender a su
hijo Horus, al que se acusa de haber tenido prácticas homosexuales
con Seth. Mediante una serie de artimañas ella demuestra que
su hijo no ha sido el elemento pasivo en esa unión sexual,
hecho que aparece estigmatizado en la literatura egipcia, sino que,
por el contrario, había sido Seth. El tribunal llamó
entonces al semen, que salió de la cabeza del dios malévolo,
tomando la forma de Thot y declarando lo ocurrido. En Heliópolis
se le consideró la lengua o el corazón de Ra, y en Menfis
se ligó a la lengua de Ptah, pero también fue el escriba
de la Enéada Heliopolitana, el encargado de los archivos, de
los papiros y de solucionar las disputas entre los dioses, el designado
para aparecer, en la sala de la pesada del alma (Psicostasia), donde,
ante Osiris, se juzgaba el corazón del finado, ocupándose
de la tarea de registrar el veredicto. Precisamente, relacionado con
el mito osiríaco, fue el protector de Osiris y, por extensión,
de los difuntos a los que ayudaba en su tránsito. Una forma
local y sureña de Thot es la de "Thot de Pnubs",
llamado también "Thot el León de Kalabsha",
"El Dos Veces Grande de Jemenu", deidad cercana a Thot de
Hermópolis.
Tauret: Hipopótamo
hembra con patas de león, pechos humanos caídos y cola
de cocodrilo. Se sujeta sobre dos símbolos de protección
sa y tiene el vientre distendido, con aparentes signos de embarazo.
Sobre la cabeza lleva el disco solar y cuernos de vaca. Cuerpo híbrido
(como el mencionado anteriormente) y cabeza de mujer, coronada por
dos cuernos liriformes y disco solar. Puede vestirse con una túnica
amplia y sutil. Cerda (como diosa celeste). Su nombre significa "La
Grande" y fue patrona de las mujeres durante el embarazo, el
parto y el nacimiento. Mitológicamente, asistía en el
renacimiento de Ra cada mañana. Sus orígenes pueden
remontarse al Reino Antiguo (Textos de las Pirámides) donde
aparece bajo el aspecto de otra divinidad más antigua, una
diosa madre, cuyo culto pasó a ser de orden menor. Hasta la
dinastía XVIII no figura con el nombre de Tueris.
Nos encontramos ante una divinidad híbrida, patrona del hogar
que llegó a ser muy popular y cuyo origen quizá habría
que buscarlo en una entidad divina relacionada con el agua. Esta función
pudo asociarse a la rotura de la bolsa de agua de las mujeres gestantes,
así como a la inundación anual del Nilo; en algunos
lugares se lanzaban ofrendas al río en honor a la diosa para
que tras la retirada de las aguas, regalara a Egipto con buenas cosechas.
Pese a sus cualidades benéficas, su aspecto es aparentemente
feroz. Esta iconografía se justifica de forma sencilla: gracias
a su cariz hostil tenía la facultad de espantar a los genios
malignos que podían dañar a los niños o a las
mujeres, especialmente durante el sueño. Por ello su imagen
se grababa en los llamados "Marfiles Mágicos" del
Reino Medio, en las camas, etc., en compañía de otros
dioses con cualidades similares.
Como protectora de la alimentación y de la leche materna, aparecía
en unos vasos especiales donde se introducía el sustento de
los niños, para que los demonios o los seres adversos no retiraran
la leche del pecho de las madres. Así, está vinculada
con otras divinidades relacionadas con el nacimiento; la encontramos
junto a Bes, protagonizado músicas y danzas mágicas
para celebrar el natalicio del recién nacido. Por el mismo
concepto, también participan en el renacimiento del difunto
y, bajo esta función, formaban parte de los amuletos que debían
proteger el cuerpo del finado.
Tueris se halla bajo la forma de un hipopótamo hembra de cualidades
beneficiosas siempre relacionada con la fecundidad y la buena crianza
de los niños, mientras que el malvado Seth puede ser representado
con la misma apariencia, aunque de sexo masculino y, por tanto, negativo.
Bajo tal aspecto, Seth es el peligroso hipopótamo que, no contento
con atacar a Osiris y a Horus, acometía a las pequeñas
embarcaciones que surcaban el Nilo. Según nos informa Plutarco,
Tueris se convirtió en la esposa de Seth, pero la diosa no
estaba de acuerdo con la titularidad del trono de Egipto, que pretendía
su marido, y se alió con Horus. En Heliópolis se la
denominó "La que ha Parido la Enéada".
Tutu: Figura
compuesta por cuerpo de león, cabeza humana y cola en forma
de serpiente. Puede llevar el pañuelo nemes y, a veces, está
dotado de alas. Porta sobre la cabeza cuernos horizontales retorcidos
y, sobre éstos, una doble pluma de avestruz y disco solar.
Se acompaña de una o dos serpientes que se encuentran ante
él. En Filé tiene cabeza de león o se muestra
bajo aspecto humano con dos plumas y cuernos retorcidos sobre la cabeza.
Esta última apariencia la mantiene en Esna y Coptos. Tutu puede
presentarse con una serie de características poco frecuentes,
entre las que se encuentran las cabezas de otras divinidades que salen
de alguna parte de su cuerpo. En Época Romana se adorna, algunas
veces, con una corona radiada, cuando se desea enfatizar su aspecto
solar (Museos Reales de Arte y de Historia de Bruselas A1505). SINOPSIS:
Aunque aparece en la dinastíaXXVI y permanece en el panteón
hasta el siglo IV a.C., podemos decir que Tutu es básicamente
un dios Ptolemaico.
Tiene carácter eminentemente guerrero, relacionado con la defensa,
la justicia y la leyenda de la Diosa Lejana. Es una forma local de
Shu que toma aspecto felino para acercarse a la diosa leona encolerizada,
tratando de convencerla a fin de conseguir que retorne a tierras egipcias.
Su nombre significa "Aquel que es una Imagen". Como hijo
de Neit era enviado por ésta cuando alguien necesitaba la protección
de la diosa, es decir, ella podía mandar a su hijo para que
cumpliera sus mismos deberes. Representado con las cabezas de otras
deidades emergiendo de su cuerpo, los egipcios quisieron personificar
la fusión de distintos dioses en una sola imagen divina, que
sirvió de catalizador, obteniendo así una deidad todavía
más poderosa. Su antecedente iconográfico más
próximo es aquelque se representa sobre la proa de las barcas
a partir del Reino Nuevo, una esfinge con cabeza humana que, en dicha
función, se relaciona con Upuaut "El Abridor de Caminos",
guardián de los difuntos. Este dios figura, por ejemplo, en
objetos hallados en la tumba de Tutanjamon.
Upuaut: Hombre
con cabeza de cánido que puede llevar en las manos -aunque
con poca frecuencia- una maza y un arco. Los textos mencionan que
tenía la cabeza blanca. Sin embargo, algunas veces (quizá
confundido con Anubis) aparece pintado de negro. Cánido blanco
(posiblemente un lobo blanco o un chacal). En Assiut se manifiesta
como un cocodrilo. En la dinastía XXVI, figura como parte de
los pies del dios Thot en un área muy concreta: Sheij el-Farag
(Naga el-Deir). Deidad muy antigua que ya se encuentra en el panteón
en la dinastía I. En origen, pudo ser un dios guerrero del
Delta, cuyos atributos puede llevar en las manos, relacionado con
el triunfo en la batalla. En el Sur de Egipto se convirtió
en un dios funerario, fusionándose más tarde ambas funciones
con el transcurso de la civilización.
Fue el guardián de la necrópolis de Abidos, y como tal,
llevaba el título de "Señor de Abidos". Su
nombre significa "El Abridor de Caminos", vinculándose
a varios conceptos y cometidos: por un lado era la personificación
mítica del primogénito, por otro el que abría
los caminos de las conquistas militares y, finalmente, el que abría
las vías hacia el Más Allá. Bajo su función
de dios que conducía y facilitaba el camino del primogénito,
aparece siempre sobre un estandarte, precedido por otro que se ha
interpretado como la placenta real. Para algunos autores este objeto,
lejos de ser la placenta, se trataría de un elemento con el
cual el rey se ayuda para ascender a los cielos. Upuaut constituye
el punto de conexión para la vinculación del monarca
con Horus, el primogénito de Isis y Osiris. El soberano, según
se desprende de los Textos de las Pirámides, era denominado
por Gueb "El Lobo del Alto y del Bajo Egipto"; Upuaut, "El
Abridor de Caminos"; con estos apelativos obtenemos una perfecta
fusión entre ambos. Otro documento nos ofrece una información
similar: en la piedra de Shabaka (dinastía XXVI), donde se
recoge la Teología Menfita, el faraón se identifica
también con el dios halcón. De este modo, estaba asociado
a la tierra por su forma de lobo, y al cielo por su identificación
con Horus. Unido al mito osiríaco y relacionándose a
Horus, se convirtió en hijo y heraldo de Osiris. Así,
encontramos a Upuaut como el vengador de su padre, personificando
la importante función defensora del primogénito. En
algunas viñetas funerarias lo encontramos como defensor, guía
y heraldo de Osiris, de Ra, del rey y del difunto, situándose
en la proa de sus barcas. En este aspecto se hizo llamar "Masacrador
de Adversarios". Vinculado a Heliópolis y unido a Ra,
fue el guardián y conductor de los bas de esta ciudad, así
como de los Bas de Nején, espíritus transfigurados del
Horus local que se unieron a los monarcas fallecidos de esta área
geográfica. Por ello, puede aparecer duplicado, representando
al Norte y al Sur de Egipto, cuando se convierte en guardián
del cielo superior e inferior y cuando personifica a lo que hoy conocemos
como trópicos de Cáncer y de Capricornio Su unión
con el monarca se manifiesta por el importante papel que protagonizaba
en la fiesta de "Renovación Sed " (Heb Sed ), donde
Abre el Camino al rey para que lleve a cabo la carrera ritual.
Volver