La Web de Facundo Allia - Mitologia Egipcia III

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Almas de Pe y Nején: Deidades antropomorfas con cabezas de halcón; en pie o postradas con una rodilla en el suelo. Llevan el brazo en alto formando un ángulo recto y el puño cerrado. Están presentes en el Reino Antiguo y responden al deseo de personificar a los ancestros reales que se fundían en estas almas. Su origen son los monarcas predinásticos del Norte y el Sur elevados a la categoría de dioses, los espíritus primordiales de ambas localidades, los "Seguidores de Horus" y sus descendientes. Ellos servían y asistían al monarca en vida y le acogían en la muerte, ayudándole con una escalera de oro para que el rey ascendiera al cielo con mayor facilidad. Tanto las unas como las otras, fueron veneradas colectivamente bajo el nombre de "Las Almas de Heliópolis".

Ammyt: Diosa híbrida: cabeza de cocodrilo, mitad delantera de león y mitad trasera de hipopótamo. A esta diosa se la denomina "Devoradora de los Muertos" y se sitúa al pie de la balanza en espera del resultado de la pesada del corazón del fallecido. Según el pensamiento egipcio, era este órgano el responsable de los actos en la tierra, como tal el que debía pesarse en una balanza para comprobar si el individuo había sido justo en vida y merecedor de vida eterna. En el contrapeso de dicha balanza se colocaba la pluma de Maat (la justicia, el orden cósmico) o la propia diosa; ambos, corazón y pluma, debían ser igual de ligeros, para que el difunto pudiera ser considerado "Justo de Voz", es decir un alma pura. De lo contrario, Ammyt procedería a devorarlo para que el difunto pereciera definitivamente y perdiera su condición de inmortal.

Amón: Dios antropomorfo de piel negra o azul (como el lapislázuli); carnero, adornado con una tiara en forma de mortero, del que salen dos altas plumas de halcón fraccionadas horizontalmente en siete divisiones, lo que denota que pudo ser un dios del cielo. En la base de su tocado puede llevar un disco solar. Ocasionalmente lo encontramos bajo apariencia momiforme, como ocurre con otros dioses creadores. Carnero con una o cuatro cabezas, cuernos robustos alrededor de las orejas (Ovis platyra aegyptiaca), esfinge criocéfala, .serpiente, león u oca. La primera mención conocida se encuentra en los Textos de las Pirámides del Reino Antiguo. Su nombre significa "El Oculto" y fue tomando importancia a partir del final del Primer Periodo Intermedio, asentándose en Tebas. Desde el Reino Medio, los reyes Amenemhat, lo solarizaron e introdujeron como el dios principal del reino, denominándole "El Rey de los Dioses", convirtiéndose en Amón-Ra, y, tomando atributos y funciones de Min (corona, soporte dorsal, etc.). A comienzos del Reino Nuevo se transformó en dios dinástico, en virtud de la devoción que le profesaban unos reyes militares y expansionistas del área tebana. Así, el culto a Amón creció ostensiblemente en importancia, mermando el predominio de otra divinidad venerada en la zona desde tiempos más remotos: el dios guerrero Montu, al que casi llega a eclipsar. Amón es una de las divinidades más importantes del panteón egipcio, a partir del Reino Nuevo, y representa una serie de conceptos abstractos. Es el aire que se encuentra en todos los lugares y en todos los momentos (no el viento, personificado en su paredra Amonet). Los humanos no podían verle, tan sólo sentirle, pero era capaz de atender generosamente las peticiones y súplicas que el pueblo le hacía llegar a través de sus ruegos.
Venerado en los oasis, llevaba el título de "Señor de los Oasis". En Debod se le reverenció bajo la forma de "Amón de Debod". Tanto aquí como en las vecinas Dakka y Dendur tenía por compañera a Satis, pudiendo establecerse una estrecha relación de identidad entre Jnum, "Señor de la Primera Catarata" y este Amón local. En el templo de Luxor y en el templo de Medinet Habu (Tebas Occidental) fue reverenciado bajo el aspecto de Amenemope, que significa precisamente "Amón de Opet", es decir, el templo de Luxor. Como "Amón-Ra Rey de los Dioses", más conocido por el nombre griego de Amonrasonther, adquirió un carácter mucho más universal, ya en Época Tardía. En Napata recibió especial veneración, como Amón de Napata, desde la dinastía XVIII. La importancia de este Amón individual impulsó la construcción, en época ramésida, de un colosal conjunto de santuarios menores a lo largo de Nubia, con carácter procesional, que jalonaban el camino al Gebel Bárkal. La barca sagrada que empleaba en sus desplazamientos se llamaba Userhat.

Anubis: Algunos autores difieren en cuanto a la identificación del cánido que representa a Anubis (perro, chacal o lobo). Cánido negro u hombre con cabeza de cánido que puede llevar en la manos una hoja de palmera. Entre sus atributos destaca un collar, en forma de venda de color rojo, que le rodea y cruza el cuello (en su forma de cánido). En Heliópolis se le representa como una serpiente alada, presente en el papiro Jumilhac. Presente en los Textos de las Pirámides, fue uno de los primeros dioses del Más Allá. Esta condición pudo estar fijada por la propia observación de la naturaleza y de los hábitos de sus animales rondando las necrópolis. Esta divinidad tomó para sí, antes que Osiris, el título del antiguo dios local de Tinis: Jentyamentiu, cuyo apelativo significa "Señor de los Occidentales" (los difuntos). Dependiendo del lugar donde se le rindiera culto, adoptó otras acreditaciones; así, podríamos citar algunos ejemplos comunes a los "dos Egiptos": "El Señor de las Necrópolis", "El que está Posado sobre su Montaña" (ver Tepydyuef); "El que Preside la Tienda Divina" (en relación con el lugar donde se embalsamaban los difuntos) o "El Señor de Nubia" (título que lleva en Abu Simbel), etc. En la fórmula LXIX del Libro de los Muertos, está fundido a Sepa, una forma del propio Osiris, venerado en el nomo XVIII del Alto Egipto. Haciendo una breve síntesis de los apelativos de Anubis, podemos concluir diciendo que bajo "El que Preside la Tienda (o el pabellón) Divina", "El que está en las Vendas" y "El que está en la Cámara del Embalsamamiento" se confundió con Imy-ut, aspecto recogido en los Textos de las Pirámides y epíteto de Anubis, que tiene una estrecha conexión con la nébrida o Imy-Ut (ver Nemty), es decir, las vendas empleadas en la momificación. Éste es el símbolo de Anubis por excelencia. Como "Señor de la Tierra Sagrada" recibe el nombre de Nebtadyeser. Anubis estaba conectado con el lugar donde se practicaba el embalsamamiento y se llevaba a cabo la ceremonia de "Apertura de los Ojos y la Boca". Él practicó sobre Osiris la primera momificación de la que se tiene noticia en los textos. Era el guardián de las necrópolis que acogía a los difuntos en la puerta de su tumba y les guiaba al otro mundo, asistido, en ocasiones, por otro dios cánido con el que puede ser confundido: Upuaut "El Abridor de Caminos". Durante la dinastía XIII se documenta un raro epíteto de Anubis en la zona menfita, "Señor de los Embalsamadores", probablemente una forma local de Anubis, venerada en especial por la familia del rey Sanjptahi, según se desprende de una estela de este rey (Ryholt 1997), hoy alojada en los fondos del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. En la "Sala de las Dos Verdades" o "Sala de la Pesada", Anubis y Horus son los encargados de conducir al difunto para que su corazón sea pesado en la balanza, pero además, Anubis vigilará el fiel de este instrumento para que no pueda ser trucado. El Libro de las Cavernas nos da otra visión del dios. En este caso, Anubis es el encargado de iluminar a los difuntos con la luna, que lleva en sus manos. Anubis puede estar vinculado con el cetro sejem (como Osiris y Thot) ya que con frecuencia éste se encuentra sobre su lomo.Volver

Apis: Hombre con cabeza de toro, disco sobre creciente lunar y dos altas plumas. En las manos lleva el pilar dyed de Osiris, dios con el que se le fusiona tras su muerte. Toro negro con patas y vientre blanco, disco solar sobre la cabeza y/o ureo. En la iconografía tardía lleva la luna. Fue el heraldo de Ptah, símbolo de la fecundidad del suelo y del poder germinador. Constatado desde la dinastía I (piedra de Palermo), permaneció en el panteón hasta el Periodo Ptolemaico.
Relacionado con Osiris; según la leyenda fue engendrado gracias a un rayo de luz solar que fertilizó a una vaca, mamífero que personificaba a Isis. El bienestar de Apis era motivo de preocupación para los egipcios, por ello vivía en un palacio en Menfis y, a su muerte, era cuidadosamente momificado, si escatimar medios, amuletos ni rituales, y enterrado en tumbas específicas para él (Serapeum de Sakkara). Entre su ajuar funerario encontramos un número importante de ushebtis. En vida se le proveía de un harén de vacas sagradas, que a su vez simbolizaban las 7 Hathor; al morir se convertía en Osorapis. La elección de un nuevo toro Apis, encarnación terrestre del dios, era muy rigurosa e importante para el pensamiento egipcio. El animal tenía que poseer 29 marcas específicas como prueba de que el toro era la verdadera encarnación del dios. Aunque ya desde el Reino Nuevo estaba relacionado con Osiris, el culto de Apis, con Ptolomeo I se fusionó completamente con el dios del Más Allá, dando origen a una nueva divinidad llamada Serapis, es decir, Apis identificado con Osiris al morir. Esta creación habría sido ordenada por mandato real, tras un sueño del monarca. Relacionado en los primeros tiempos con el dios solar, fue la deidad más importante de la fertilidad. Más tarde, se identificó en vida a Ptah, manifestándose como su encarnación animal (dinastía XXVI). También podía llevar el título de "Hijo de Ptah" como una emanación del mismo dios. A partir de Reino Nuevo, según el papiro Harris, se entendió que Apis era el ba de Ptah y comenzó a ser citado como su "heraldo". En el último periodo de la civilización faraónica, se convirtió en dios de los muertos con carácter psicopompo y se entendió que el dios conducía al difunto hasta su tumba, le ayudaba y protegía para que el finado controlara los cuatro vientos del Más Allá. Es curioso que en algunos textos egiptológicos exista cierta confusión a la hora de distinguir el animal en que se manifiesta Apis. Sabemos que este mamífero se apareaba, por lo que, sin duda, no podemos hablar de un buey, que no es más que un toro castrado, y sí de un toro.

Apofis: Serpiente muy grande, de dieciséis metros o más. Todas las serpientes eran su encarnación, excepto la cobra, que era solar por naturaleza ya que representaba el ureo. También podemos encontrarla como un cocodrilo o una tortuga.
Presente como concepto en los Textos de las Pirámides, representa a las fuerzas maléficas y a las tinieblas que habitan en el Más Allá. Es una divinidad negativa pero su nombre, como tal, no lo encontramos hasta el Primer Periodo Intermedio en la tumba de Anjtifi, de la dinastía XI, en la necrópolis de Moalla. Su función consiste en interrumpir el recorrido del barco solar para que no pueda alcanzar el nuevo día, y para ello empleaba varios sistemas: atacar a la barca directamente o culebrear para provocar bancos de arena donde el navío encallara. Todo ello tenía sólo una meta: romper el orden cósmico, la Maat. Apofis era una serpiente indestructible y poderosa a la que había que contener; sin embargo, nunca sería aniquilada sino dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que el concepto del mal existiese para que el bien fuera posible. Según los datos que poseemos, no tenía ojos ni oídos y sólo podía gritar. Existe cierta relación que vincula a Apofis con Seth, fundamentada por el carácter nefasto de Seth, llevado al terreno del Más Allá. Su vínculo con Atum se refiere al aspecto de éste en el océano primigenio, es decir, cuando el dios solar todavía se encontraba en las aguas caóticas y primordiales. Nos encontramos ante un sistema típico en la mentalidad egipcia: la dualidad aplicada a dos divinidades. Apofis y Atum son dos manifestaciones del sol antes y después de haber establecido la creación (el desorden y el advenimiento del orden). Los teólogos egipcios entendieron que la suerte de Apofis era el motivo por el que, en ocasiones, los cielos se teñían de rojo. El color no era másque la sangre que emanaba de las heridas provocadas a la serpiente. Los mismos teólogos egipcios interpretaron los eclipses como obras maléficas de Apofis en su lucha en el Más Allá. Un curioso texto, encontrado en Esna, menciona a Neit como madre de Apofis. Narra el momento en el que la diosa creadora del mundo escupe sobre las aguas primordiales, provocando el nacimiento de la terrorífica serpiente.
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Basted:
Gata o mujer con cabeza de gata que lleva en la mano un sistro. En su aspecto colérico es una mujer con cabeza de leona.Bajo forma antropomorfa lleva un tocado especial, un pendiente en la oreja y un gran collar en el pecho. En sus manos sujeta un sistro y una égida, y de su brazo pende un cesto en el que a menudo guarda a sus pequeños. Bastet es una deidad que se encuentra en el panteón egipcio en la dinastía II. Su nombre significa "la de los Bas", apelativo de un recipiente de piedra que se usaba para contener aceites funerarios y de uso cosmético, y que figura en el calificativo de su nombre. Podría estar relacionada con la protección del difunto en el Más Allá. Es el prototipo de dulzura maternal, pero puede transformarse en asesina cuando necesita defender a sus hijos. Ella es la guardiana del hogar y simboliza la fecundidad amorosa y los poderes beneficiosos del sol. Por ello, desde el Reino Antiguo, es la madre del rey, al cual ayuda y protege para alcanzar el cielo. También personifica el ojo de la luna. Su integración en el mito solar no se produce hasta el año 1000 a.C. Antes de este periodo, la diosa gata carecía de connotaciones solares, personalidad que adoptará más tarde cuando se identifique con el agresivo felino. Una vez integrada en el mito solar, se hace de ella la hija de Ra o de Atum, al que protege, eliminando con sus poderosas garras a la serpiente Apofis, según la tradición heliopolitana, y se la vincula directamente a Tefnut. Asimilada a Sejmet, Hathor y Tefnut, entró en el mito de la Diosa Lejana marchando a Nubia, donde, encolerizada, tomó el aspecto de una leona, identificándola con el Ojo de Ra. Esta leyenda aparece registrada por vez primera en los muros de la tumba de Sethy I, pasando a grabarse en muchos de los templos del Periodo Ptolemaico. Al igual que Sejmet, en honor de Bastet se celebraba en la ciudad de Bubastis una fiesta, llamada "La Fiesta de la Embriaguez". La fiesta se celebraba para que la diosa, contenta, borracha y halagada no tomara el aspecto de leona y organizara una carnicería entre los humanos. Su culto fue muy importante. En sus templos se criaron gatos que eran su encarnación terrestre; a su muerte los animales eran cuidadosamente momificados, enterrándolos en tumbas específicas para ellos. Curiosamente, como entidad peligrosa para el difunto, la encontramos en los Textos de las Pirámides,

Bennu/Fenix: Garza real cenicienta o aguzanieves amarillo, que puede llevar sobre la cabeza la corona del Alto Egipto, flanqueada por dos plumas. Hombre con cabeza de garza acompañado de la peséa, árbol sagrado de Heliópolis. Otra leyenda lo asocia al sauce, en el que se habría posado en el comienzo de los tiempos. Los egipcios, grandes observadores de la naturaleza, advirtieron que este ave migratoria aparecía periódica y puntualmente con la crecida del río Nilo, cuando las aguas anegaban la tierra egipcia provocando la beneficiosa inundación. Además, estas aves depositaban sus huevos sobre la tierra egipcia, y los habitantes de Egipto pensaron que los polluelos nacían de forma espontánea, hecho que se puso en paralelo con el sol. Por si todo esto fuera poco, las garzas surcan los cielos al amanecer, lo que llevó a relacionarlo con el aspecto que tomaba el sol y, por extensión, el difunto, en la mañana, por lo que se hizo protector de los difuntos, fundiéndose al ciclo osiríaco. Una de las leyendas nacidas en la ciudad egipcia de Heliópolis, cuenta que el ave se había posado sobre la colina primordial y se había hecho responsable del cuidado del huevo de donde surgió el Sol. Debidoa sus costumbres, fue considerada símbolo de la mañana (cuando aparecía en las orillas del río) y de la regeneración (por su función de ave migratoria que reaparece, que renace, que se renueva, periódicamente). Estos conceptos tuvieron su origen en la ciudad de Heliópolis. Se entendía que el bennu era el ba del sol Ra (en su forma de Atum), en cuanto a divinidad primordial que se creó a sí misma, e incluso en algunos lugares aparece como el ba de Shu, deidad del aire seco. A partir del Reino Medio, el bennu también simbolizaba otros conceptos. Así, se entendió que era el ba de Osiris, surgido en su resurrección, después de haber sido asesinado por Seth, y por este motivo puede ir tocado con la corona atef de Osiris o con el disco solar de Ra. Volver

Har Pra Ra: Gato. Esfinge hieracocéfala.
De las innumerables formas del sol, Pra es una de ellas, que, en esta ocasión, se fusiona a Horus para dar vida a una invocación local del mismo: Harpra. Su nombre significa "Horus el Sol" en su apariencia más joven. De nuevo estamos ante otra forma fusionada a Ra, siguiendo el mismo esquema de Horajty o Harmajis. Esta manifestación del sol es fruto de su asociación con un dios guerrero, vinculado al poder solar y con carácter de demiurgo. En cierto modo, Harpra está relacionado con el guerrero Montu, y, como él, es el encargado de proteger al rey tanto de las enfermedades como de los infortunios que pudieran acosarle.

Hator/Afrodita: Mujer con cabeza de vaca o con cabeza de mujer, orejas de vaca, cuernos liriformes y disco solar colocado entre éstos. Como diosa de occidente puede llevar este símbolo sobre la cabeza. Vaca en su totalidad. Leona o una gata, vinculada a Sejmet, Tefnut y por tanto al Ureo. Diosa serpiente que recibe el nombre de Iaret. En algunas ocasiones se asocia a Horus, entendiéndose que era un halcón hembra. Tiene por objetos sagrados dos instrumentos de percusión: el collar menat, de poderes curativos, y el sistro; ambos simbolizan la vida.
Mujer que lleva sobre la cabeza un pilono-capilla, flanquea-do por dos cobras y rodeado de un tocado vegetal. Con este aspecto es la "Señora de los Jubileos". Desde el principio se manifiesta en el sicomoro y así se re-presenta con frecuencia durante el Reino Nuevo, dotando al árbol de brazos o pechos que amamantan al finado. En el periodo Ptolemaico, se representó mediante la imagen de una mujer con cuatro cabezas, dirigidas a los puntos cardinales y enfatizando su aspecto cósmico.
Su nombre significa "La Mansión de Horus" en su papel de madre de este dios y haciendo referencia al cielo. Como madre del rey se encuentra a partir de la dinastía IV, siendo entonces cuando se convirtió en una deidad muy importante, íntimamente ligada a Ra, y comenzó a tener un papel primordial en los templos solares de la dinastía siguiente. Muy unida a la mujer y muy posiblemente personificando la divinización del aspecto femenino, su culto se llevaba a cabo en su mayor parte por sacerdotisas, muchas de las cuales, ya en el Reino Antiguo, oficiaban también en el culto a Neit. Está relacionada con el amor, la alegría, la música, el sexo, la fertilidad y la embriaguez; en sus fiestas se permitían los placeres sensuales y corría el alcohol. En definitiva, fue una diosa muy popular. Desde el Reino Nuevo es una de las divinidades que encarnan al Ojo del Sol; por ello aparece en el mito de la diosa lejana. Esta leyenda está directamente relacionada con la inundación anual del río Nilo. El mito se recoge por primera vez en la tumba de Sethy I, en el Valle de los Reyes, y más tarde se repite en los templos ptolemaicos con distintas versiones. Su centro de culto más importante fue Dendera. El nombre egipcio antiguo (Iunyt) de esta ciudad significa "La del Pilar", siendo quizá un emblema sagrado del predinástico, absorbido por Hathor posteriormente. En su matiz funerario es la "Señora de Occidente", es decir, del lugar donde se pone el sol para entrar en su reino nocturno. Como "La que está en la Montaña Occidental", acoge al difunto al anochecer. Así fue venerada en Tebas-Oeste, relacionada con Anubis. Se la consideró una de las plañideras divinas, acompañada de Shentyt, Merjetes, Isis y Neftis. Volver

Her Ur/Horus: Halcón u hombre con cabeza de halcón. Niño que se introduce un dedo de la mano en la boca. La primera vez que aparece con aspecto de hombre y con cabeza humana es en la dinastía III. Lleva la doble corona o la corona atef, aunque también está representado con la corona blanca o la hemhem. Bajo su apariencia animal lo encontramos, principalmente, como un halcón o un león (Harmajis), pese a que puede verse en sus numerosas manifestaciones adoptando otras formas.
Horus es uno de los dioses más antiguos e importantes del panteón egipcio. Sus orígenes podrían remontarse a una divinidad relacionada con el cielo y los astros, carácter que nunca perdió. Su nombre significa "El Distante", apelativo que describe perfectamente su situación en el cielo cuando se encuentra en pleno vuelo. Esta deidad celeste pronto se convirtió en un dios íntimamente ligado a la realeza y tutelar de los monarcas tinitas, cuyo centro de culto era Hieracómpolis. Fue, por tanto, el protector del soberano y del palacio (como edificio sede de la realeza). La veneración del halcón peregrino en el antiguo Egipto fue habitual en los distintos territorios predinásticos. Bajo la influencia de Horus se agrupó a todos los dioses locales con apariencia de halcón, dando lugar a diversas variantes de una misma divinidad, aspectos que se representaron de diversos modos. Así podemos percibir una variabilidad asombrosa que, en ningún caso es excluyente, pues aunque todas las formas divinas adquirieron los rasgos de Horus, mantuvieron detalles de su propia personalidad. Asociado primero al culto estelar y más tarde al solar, se integró igualmente en el osiríaco, donde entró como hijo de Isis y Osiris. Desde el Reino Antiguo, Horus está encarnado en el rey, es decir, el soberano es la manifestación de Horus en la tierra, pero al morir se convertirá en un Osiris y, además, pasará a formar parte del dios creador Ra. Se integra en dos de los cinco nombres del rey: el "Horus de Oro" y "Horiano". En su papel solar desempeña una doble labor: por un lado, comparte con Seth la defensa de la barca de Ra, arponeando a la serpiente Apofis (en este caso concreto el dios Seth no tiene connotaciones negativas y puede producirse la relación entre ambas deidades); por el otro, Horus arponea a Apofis, es decir, somete al aspecto dañino de Seth. La lan-za con la que hiere al ofidio está conectada directamente con la diosa Mafdet. Tradicionalmente, Horus representa el Norte del país y su tío Seth el Sur. Por ello figura en la ceremonia del Sema-Taui, grabada en los laterales de los tronos de los monarcas y sobre las paredes de los templos. Este símbolo representa la unión de las Dos Tierras, el Egipto unificado que, de forma alegórica, se plasma atando las dos plantas heráldicas del Alto y Bajo Egipto: el loto y el papiro. Horus también personifica la franja fértil del Valle del Nilo, mientras que Seth encarna la zona estéril (el desierto). La causa real de esta historia mitológica es bien sencilla y en ella se inspiraron los teólogos egipcios: Horus debe contener al desierto que incesantemente amenaza con avanzar sobre el valle pudiendo llegar a eliminarlo por completo; allí es donde habitan los hombres, los animales y las plantas.

Horus/ Hor-mesyt: Designa al conjunto de los cuatro dioses. Como entidades independientes son: Amset, Hapy, Duamutef, Qebehsenuf. Chacal, mono, halcón y hombre, respectivamente. Cuatro cabezas humanas que emergen del cuerpo de una serpiente. Bajo su apariencia animal los encontramos como cuatro pájaros, en su papel de puntos cardinales. Cumpliendo la función de guardianes de las vísceras no tienen una forma animal completa. Siempre se presentan antropomorfos. Presentes desde el Reino Antiguo y citados en los Textos de las Pirámides. La imagen de los Cuatro Hijos de Horus (Amset, Hapy, Duamutef y Quebehsenuf) corresponde a su íntima relación con Horus el Viejo, su padre, siendo, por tanto, dioses de la mitología solar que se funden con la leyenda de la creación. El mito cuenta que, encontrándose en las aguas primigenias, Ra ordenó a Sobek que los hiciera emerger en su lomo. Su función más importante es la de guardianes de las vísceras momificadas del fallecido. Son también representantes de los vientos, de los puntos cardinales y ayudan al soberano en su ascensión a cielo. Estos dioses, además de estar relacionados con órganos específicos, se asociaban a un punto cardinal concreto y de él eran guardianes. También estaban unidos a una diosa determinada, que simbolizaba cada una de las plañideras divinas, y a un elemento del ser.

Amset cabeza humana Sur hígado Isis ka
Hapy cabeza mono Norte pulmones Neftis ib
Duamutef cabeza chacal Este estómago Neit ba
Qebehsenuf cabeza halcón Oeste intestino Selkis Sa

Vinculados con Osiris, presiden la pesada del "alma" del fallecido en la "Sala de las Dos Verdades", donde se juzgan los actos del difunto en la tierra. En este episodio se encuentran en pie, con forma de momia, sobre una flor de loto que al abrirse deja aparecer sus semblantes divinos. Así, se convierten en protectores de Osiris y, por extensión, del fallecido. El loto es una flor que representaba el nacimiento del mundo en analogía con los hábitos de esta planta.
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Ast/Isis: Tiene el aspecto de una mujer que lleva el símbolo de su nombre sobre la cabeza (el trono). A partir del Reino Nuevo también puede llevar dos cuernos liriformes y disco solar entre ellos. En su manifestación animal, se muestra en forma de milano o de vaca. Es una de las diosas más importantes del panteón egipcio, tanto es así, que traspasó sus propias fronteras y se veneró en el mundo romano. Está presente en los Textos de las Pirámides, donde ya se la asocia a Osiris, aunque en ningún momento se especifica su calidad de esposa de este dios de forma directa. Sin embargo, figura claramente como madre de Horus. Representa el asiento, el trono, y personifica la magia, la fidelidad conyugal y a la gran madre, mostrando una imagen más humana que la de otras diosas. Precisamente, por su asociación con el trono se unió a Osiris. Protagonizó, junto a su esposo Osiris, una leyenda de pro-fundo sentido humano donde se enfatiza su amor conyugal y maternal, que será recogida por Plutarco (c. 46-126 d.C) en su libro "De Iside et Osiride". Asistida por Anubis, recompuso el cuerpo de su esposo asesinado y practicó la ceremonia de "Apertura de Ojos y Boca" y la momificación, actos que se repetirían sobre los cuerpos de los difuntos para asimilarlos a Osiris y posibilitar su existencia eterna. Unida a Osiris ya fallecido, concibió a Horus, hijo póstumo del primero, al que cuidó y defendió del asesino de su padre: Seth. Por ello, fue diosa tutelar de la infancia. Isis se hacía acompañar de siete escorpiones que le servían de defensa y la ayudaban a proteger al joven Horus. La leyenda de Isis y los escorpiones se recoge especialmente en la estela de Metternich, y, pero desde la dinastía XII, era invocada en el tratamiento de picaduras venenosas de serpientes o escorpiones. Otras narraciones nos presentan a Isis con un carácter mucho más pendenciero y cruel; este es el caso del mito que narra cómo intentó robar el nombre secreto de Ra. El relato está recogido en el llamado papiro mágico de Turín y en el papiro Chester Beatty XI, ambos textos, de la dinastía XIX. Un paralelo de esta historia acontece también entre otros dioses del panteón, tal es el caso de Nemty y Horus, así como de Amón y Jonsu. Pero Nemty y Horus protagonizan otras leyendas en las que están involucradas Isis y Hathor. Nos estamos refiriendo a la narración que relata el crimen cometido por Nemty, muy similar al perpetrado por Horus e Isis, que se recoge en el papiro ramésida Chester Beatty I. En la ciudad de Tebas se la llegó a considerar una diosa primordial. Los teólogos elaboraron la idea de que el resto del panteón no era más que una emanación de la propia diosa, otorgándole un aspecto de demiurgo. Unida al mito osiríaco, Isis es, junto a su esposo Osiris, la personificación del principio histórico, del orden político; representa todos los aspectos beneficiosos del amor familiar y la fidelidad conyugal. En la dinastía XXI fue venerada en la meseta de Guiza, donde poseía un templo bajo la fórmula de "Isis Señora de las Pi rámides"; este culto permaneció hasta el Periodo Ptolemaico. Pero quizá el ritual más importante de la diosa en Egipto tenía lugar en su templo de Filé, donde, secundado en los anexos (Abatón, templos de la Baja Nubia), el mito de Isis cobraba anualmente vida bajo una forma dramatizada.
En Época Grecorromana se le dedicaron unos templos denominados Iseum. Entre ellos, podemos destacar el que se localiza en la ciudad de Pompeya (Italia) o el de Behbeit el-Haggar, dentro de Egipto.

Min/Pan:Hombre ataviado con un traje ceñido, piernas juntas y falo en erección. Sobre la cabeza porta un casquete coronado por dos altas plumas rectas y una cinta que cae por su espalda. Lleva el brazo derecho levantado lateralmente, izando un flagelo que sujeta por encima del hombro; con el izquierdo sujeta la base de su falo erecto y tiene la piel coloreada en negro como símbolo de fertilidad. Su manifestación animal es la de un toro blanco con dos plumas sobre la cabeza, llamado Tep Hesepet (en el Reino Nuevo). También podemos encontrarlo bajo la apariencia de un león (templo de Jonsu en Karnak). El fetiche que identifica a Min de Ajmín , al igual que el jeroglífico con el que se designa desde el Predinástico, no ha podido ser aclarado con certeza; consiste en dos triángulos isósceles, opuestos, por sus bases, con un disco entre ellos (quizá un Belemmites) o una flecha (a veces dentada) con punta en cada uno de los extremos del asta. Min es uno de los dioses más antiguos de Egipto. Está presente en el panteón desde el Periodo Predinástico, sobre todo en Nagada II. Entonces pudo ser una divinidad relacionada con el cielo y la lluvia, ya que en las primeras manifestaciones escritas ostenta el título de "Señor del Cielo" o "Abridor de las Nubes". Durante el Reino Medio, se asimiló a Horus el Viejo y a Horus hijo de Osiris y se le consideró hijo de Ra o de Shu (dependiendo del texto). Por su vinculación con Horus hijo de Osiris, alcanzó jerarquía como dios de la fertilidad, haciéndose deidad de las cosechas, de la vegetación, personificación de la fuerza generadora de la naturaleza y, sobre todo, del grano. En este sentido se le denominó"El que ha Creado la Vegetación para Permitir que Viva el Ganado". Así, se relacionó con la realeza, ya que poseía cualidades para proveer con abundancia y durante el Reino Nuevo se asoció con la fertilidad masculina, celebrándose numerosas fiestas en su honor donde se hacían sacrificios rituales para que las muchachas quedaran embarazadas; la Fiesta de la Escalera es un buen ejemplo de estas celebraciones asociadas a la fertilidad del campo. En esta función se hacía acompañar de lechugas, verdura considerada afrodisíaca debido al líquido lechoso que rezuma al ser cortada, el cual se identificó con el semen. Otra de las importantes funciones de Min fue la de dios del desierto Este, defensor de los viajeros, de los cazadores, de las caravanas y de los caminos. Podía repeler a los nómadas hostiles que habitaban dichas tierras y proteger a los pacíficos. En muchas ocasiones lleva el epíteto de "Toro de su Madre", poniéndolo en relación directa con Kamutef y haciendo de él un dios primordial. Este título, que originariamente pudo pertenecer al dios Ra, explicaba cómo el Sol renacía cada mañana de la diosa del cielo Jentyiabet ("La que Preside el Oriente"), después de haberla fecundado. El mito lo vinculaba a la generación, a la fecundidad del suelo y al poder germinador.
Aporta al dios Amón gran cantidad de elementos iconográficos a partir de la dinastía XII.
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Asir/Osiris: Según Griffith (1980), los textos del Reino Antiguo parecen traslucir que, en origen, tuvo apariencia de cánido, sin embargo, ésta no es en absoluto su iconografía habitual. Hombre envuelto en un sudario del que sólo salen las manos, sujetando los cetros de poder (el flagelo y el cayado). En casos particulares se despoja de su apariencia momiforme. Sobre la cabeza lleva una corona troncocónica flanqueada por dos plumas a cuya base se añaden, en el Reino Nuevo, dos ureos, disco solar y dos cuernos de carnero horizontales y retorcidos (corona atef ). Tiene la piel pintada de verde o negro como símbolo de renacimiento. La manifestación animal de Osiris es poco frecuente; no obstante, puede aparecer bajo las formas de cocodrilo, toro negro, garza o guzanieves, chacal, dos halcones y un gran pez. Tiene por objeto sagrado el "pilar dyed" y el estandarte cónico que se representa en el templo de Abidosy que, según algunos textos, guardaba la cabeza del dios. Posiblemente, el origen de Osiris habría que buscarlo en una divinidad más antigua del área de Busiris, llamada Andyety. A finales del Reino Antiguo, en Abidos, usurpó el lugar de Jentyamentiu, tomando muchas de sus características.Por el análisis de algunos fragmentos de los Textos de las Pirámides esta fusión se había producido ya en el momento en que se recogen los mencionados textos en el interior de los enterramientos reales del Reino Antiguo, pero en opinión de Cervelló (1996), desde su origen, Jentamentiu no sería más que un "aspecto" de Osiris, vinculado más tarde a la ciudad de Nején y a las "Almas" de esta localidad que, por otra parte, tienen cabeza de cánido.
Sea de un modo u toro, en los comienzos fue un dios de la vegetación, jefe del mundo ctónico y soberano del Más Allá. Desde el Reino Antiguo se fundió con Ra en los textos funerarios, aunque conservó su propia individualidad. Su primera iconografía queda establecida en la dinastía V, aunque su culto puede remontarse anteriormente, circunscrito a una localidad que todavía no ha sido identificada; en esta primera imagen no tiene la apariencia momiforme que adquiere tras el Reino Antiguo. Las creencias funerarias del Reino Antiguo, con todas sus gracias y prerrogativas, se circunscribían tan sólo al monarca, al que estaban supeditados el resto de los mortales. Tras el Primer Periodo Intermedio estas creencias se las apropian también los altos funcionarios, y al morir, siempre que pudieran cumplir los ritos precisos, se convertían en un dios, en un Osiris, alcanzando la inmortalidad en la Duat con todos los derechos. Osiris, junto a su esposa Isis y su hermano Seth, protagonizó una leyenda esencialmente humana, llena de traiciones y venganzas, recogida en los Textosde las Pirámides, pero la versión más completa se halla grabada en los muros del templo de Horus de Edfú. Mucho más tarde, esta tradición se complementa con otra mucho más conmovedora recopilada por Plutarco en su libro De Iside et Osiride (c.46126 d.C), que constituye una fuente que ha de ser interpretada con precaución. Aunque poseedora de numerosas variantes locales, básicamente es la siguiente: Osiris reinaba en la tierra, era el heredero de Gueb, enseñó a los hombres todas las artes necesarias para que la civilización avanzara, pero su hermano Seth, que reinaba en el desierto le envidiaba. Por este motivo organizó una confabulación contra su hermano y, en compañía de setenta y dos cómplices, logró engañarlo y asesinarlo, desmembrando el cuerpo y lanzando los despojos al Nilo. Isis, al enterarse de la desgracia, se sintió tremendamente apenada; ayudada por Neftis y Thot partió recorriendo todo el país, buscando los pedazos de su amado esposo. Allí donde encontraban un fragmento levantaban un templo donde se veneraba la reliquia.
Estos santuarios, localizados en cada uno de los nomos, están mencionados en los muros del templo de Dendera. No obstante, si hacemos caso a la inscripción, descubriremos que los centros religiosos que se atribuyen poseer una determinada parte del dios, se multiplican hasta la saciedad, siendo imposible que los restos de Osiris se guardaran en cada uno de estos centros religiosos. La búsqueda concluyó con éxito, pero lamentablemente Isis había hallado todos los trozos excepto el falo, que había sido devorado por uno o tres peces, dependiendo de la versión.
Asistida por Anubis, Isis restauró el cuerpo de su marido practicando la Ceremonia de Apertura de Ojos y Boca y la momificación. Después, por medio de la magia, se convirtió en un milano y aleteó ante el dios provocando un aire reanimador. Se posó sobre él y misteriosamente fue fecundada por su esposo quedando embarazada de Horus, al que daría a luz en la mítica isla de Jemis en el Delta. Así, Horus se convierte en el hijo póstumo de Osiris. Precisamente, la fragmentación del cuerpo del dios está íntimamente ligada a la luna ya que, en una de las versiones del mito, Osiris es cortado en 14 pedazos, número asociado a las jornadas que pasan desde la luna llena hasta la nueva. Pese a lo expuesto hasta ahora hemos de hacer notar que, aunque Osiris ya se asocia a Isis en los Textos de las Pirámides, en ningún momento se especifica de forma directa su calidad de esposo de esta diosa. Sin embargo, figura claramente como padre de Horus. La relación familiar entre Horus y Osiris es mucho más evidente en varios pasajes de estos textos. Su muerte se recordaba durante el mes de Joiak (mes en el que se entendía que Isis había encontrado los fragmentos de Osiris y había construido los santuarios) en multitud de festejos a lo largo de la geografía egipcia. Aquellos lugares donde se guardaba una de las reliquias del cuerpo del dios lo celebraban con particular énfasis. Osiris fue un dios de la vegetación; moría en la estación más seca y renacía tras la retirada de las aguas de la crecida. Su mito refleja un fenómeno natural, el nacimiento, desarrollo y muerte de las plantas. Así, la resurrección del dios se plasma en los llamados "Osiris Vegetantes", unas figurillas que se introducían en las tumbas, o en los "Osiris Grano" que se elaboraban en los templos una vez al año.
Integrado al mito solar, Osiris formó parte de la Enéada Heliopolitana donde se conjugan el mito solar y el osiríaco, y en él representa, junto a sus hermanos, el orden político que reproduce la vida del hombre. Osiris fue el soberano del Submundo y, como tal, presidía la escena del juicio del fallecido (Psicostasia), punto culminante y vital en el deambular del difunto por el Más Allá. Era allí donde se determinaba si el difunto no había causado ningún mal en la tierra y se hacía merecedor de alcanzar una vida inmortal. En el juicio se pesaba simbólicamente el corazón (sede de la voluntad y la memoria) en una balanza, cuyo contrapeso era la diosa de la justicia y de la verdad, Maat. En el acto intervenían 42 jueces, ante los cuales el fallecido tenía que recitar la llamada "Confesión Negativa", es decir, declarar que no había cometido una serie de actos reprobables que le impedirían alcanzar la inmortalidad. Otras divinidades presentes en la Psicostasia eran: Horus, que conducía al difunto en presencia de Osiris; Anubis, que vigilaba el fiel de la balanza; Thot, que con sus útiles de escritura registraba el resultado del juicio; Ammyt "La Devoradora de los Muertos", que esperaba el veredicto para comer el corazón del condenado y hacer que desapareciera para siempre; "Los Cuatro Hijos de Horus" que se situaban sobre una flor de loto abierta, e Isis y Neftis; tras los dioses del Más Allá, Shai y Mesjenet, que, representados en sendos ladrillos de los que emergen sus cabezas, determinaban el destino y daban cuenta de los actos del finado. Todos ellos configuran el resto del cuadro. Junto a su esposa Isis, fue la personificación del principio histórico y del orden político; fue el legitimador por excelencia del reino de Egipto y representó todos los aspectos beneficiosos del amor familiar. Él no fue sólo un dios de la vegetación, sino también la imagen del valle fértil del Nilo y de las buenas crecidas, la fuerza del renacimiento que sigue al desorden. Llevaba el epíteto de Unnefer, que significa "El que se mantiene Perfecto", y que llega a ser el nombre del dios independiente en Época Tardía. Bajo Osiris Hemag lo hallamos a partir de la dinastía XXI, alcanzando en adelante una gran importancia (sobre todo desde la dinastía XXVI). En este momento se asocia a un número de divinidades asombroso. Al igual que otros dioses del panteón, Osiris tuvo diversas variantes locales; fue una de las deidades egipcias más importantes y con mayor número de manifestaciones. Como ejemplo baste citar el Libro de los Muertos donde encontramos más de ciento diez designaciones del dios del Más Allá, sin contar las deidades directamente fusionadas a él.
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Ptah: Hombre de pequeña estatura envuelto en un sudario del que salen sus manos. Éstas sujetan un cetro compuesto por el pilar dyed (vegetación y fertilidad). A partir de Reino Medio, a este cetro se le añade el uas (estabilidad) y el anj (vida), combinando todos. Sobre la cabeza porta un bonete. Es el único dios que ostenta una barba recta, en lugar de la tradicional con el extremo curvado. En algunas ocasiones puede aparecer sin aspecto momiforme, representado como un hombre con cuernos que lleva sobre la cabeza un disco solar y plumas, confundiéndose con algunas formas de Osiris. Bajo su manifestación animal se encuentra como el toro Apis (considerado, en Época Tardía, su ba y su heraldo). Es uno de los dioses más importantes del panteón; se encuentra desde finales del Periodo Predinástico, cuando ya aparece con el mismo aspecto que mantendrá a lo largo de toda la historia faraónica. No hay seguridad del significado de su nombre, pero se baraja entre "el Modelador" y "el Creador" y como tal tuvo una importante función relacionada con el destino del recién nacido. Su importancia se mantuvo por ser una deidad adorada en la capital del Reino Antiguo: Menfis y una de sus asimilaciones más tempranas fue con Tatenen, dios local y creador, de donde tomó su carácter de demiurgo, estando a la cabeza de la teología menfita, un mito mucho más elaborado y filosófico de lo que nos tiene acostumbrados el pensamiento egipcio, donde se evita la intervención del sexo en la creación; Ptah creó, por medio de conceptos tan espirituales como su corazón (sede del pensamiento), su lengua (el verbo creador) y la Maat (concepto del orden y la justicia), siendo todos ellos aspectos del dios demiurgo.
El mito se recoge en la llamada Piedra de Shabaka de la dinastía XXV, donde se afirma que corresponde a un texto más antiguo de datación incierta, copiado para evitar su destrucción, y en el Papiro Harris, entre otros. Otra de sus funciones, quizá la más antigua, es la de patronode los artesanos (sobre todo orfebres y escultores) ya que se consideró el inventor de las técnicas y las prácticas manuales. Cumpliendo este papel fue venerado en las proximidades de las aldeas de artesanos. Durante el Reino Antiguo los trabajos relacionados con la joyería podían ser ocupados por enanos, que se encontraban bajo la tutela de Ptah y de los hijos de éste: los Patecos. Esta función de divino artífice pudo ser causa de que fuera considerado un dios creador del mundo y de los seres vivos. Además se le consideró patrono de la realeza y director de las fiestas jubilares. Él garantizaba al soberano el éxito de su regeneración. Su trascendencia puede colegirse del hecho de ser la única divinidad que no se fundió con Ra, a partir del Primer Periodo Intermedio. Bajo el aspecto de toro Apis, representó la fecundidad del suelo y el poder germinador. Su santuario de Menfis explica su título: "El que está sobre su Muro".

Ra/Re: Hombre con cabeza de halcón o de carnero, tocado con un disco solar y ureo. Cuando figura con cabeza de carnero tiene dos cuernos horizontales retorcidos (Ovis longipes palaeoagyptiacus). Bajo su manifestación animal se presenta como un halcón, carnero, pájaro benu y, quizá, un saltamontes. También puede tener forma de gato, de león o de toro Merur, considerado el ba de Ra. Igualmente es un icneumón, una mangosta o un escarabajo (bajo la forma de Jepri). La esfinge tiene también un marcado carácter solar. Durante el Reino Antiguo fue el dios más poderoso y contó con un clero considerable e influyente, el dios solar más trascendental del panteón, "El Padre de Todos los Dioses". Él se fusionó y se superpuso a Atum y a Horajty, siendo éstos aspectos de Ra, es decir, del Sol en el cénit, con el que pronto se confunden. Tiene la carne de oro, los huesos de plata y el pelo de lapislázuli y sobre la cabeza lleva el ureo, que le protege escupiendo fuego contra sus enemigos, siendo éste una parte del dios y, a la vez, su propia hija.

Su importancia arranca del Periodo Tinita pero verdaderamente empezó a despuntar en la dinastía IV; Radyedef introdujo en el protocolo real el título de "Hijo de Ra", y los monarcas dejaron de ser idénticos al Sol a convertirse en hijos de éste. En la dinastía V, el poder de Ra y de su clero quedó completamente establecido, alcanzando una importancia que jamás había tenido ningún otro dios. Tanto es así, que casi todos los dioses del panteón sufrieron una solarización a partir de la dinastía V, consolidándose en el Reino Medio. De este modo, vemos aparecer divinidades que conservan su carácter original pero a las que se añaden cualidades del Sol. A sus propios nombres se les agrega el de Ra; Amón Ra, Montu Ra, Sobek Ra, Horus Ra, son algunos de estos ejemplos. Sólo Ptah, dios creador de la cosmogonía menfita, no sufrió esta fusión. Ra es el artífice de la creación y de todo lo que se encuentra en la tierra y en los cielos; está a la cabeza de la cosmomogonía heliopolitana, pero también participa en otros muchos mitos de creación. Lamentablemente no existe un tratado completo que recoja la tradición heliopolitana, para ello debemos dirigirnos a distintas fuentes, entre las que caben destacar los Textos de las Pirámides, el Papiro del Museo Británico 10188, Versión B y el papiro Bremner Rhind III.

Una leyenda, recogida en el papiro Westcar, hace de Ra el padre de los primeros reyes de la dinastía V. El Sol se habría encarnado en el rey para fecundar a Raddyedet, madre de los trillizos Niuserra, Sahura y Neferirkara (teogamia), fundadores de esa dinastía. Para él se construyeron templos solares, obeliscos, esfinges y grandes pirámides (estas últimas son la representación pétrea de los rayos del Sol al llegar a la tierra), y en Heliópolis se le veneraba bajo la forma de la piedra Benben. En el Reino Nuevo, y en su aspecto funerario, se fundió con Osiris y con Amón,. Él era el Sol en el cielo diurno y Auf Ra el Sol en el Mundo de los Muertos, dos aspectos de una misma divinidad. El Sol debía atravesar cada noche el interior del cuerpo de Nut y recorrer el Mundo Subterráneo, para amanecer en la mañana rejuvenecido. En este deambular tenía como enemigo principal a la serpiente Apofis. Protagonizó una curiosa leyenda, recogida en dos papiros de la dinastía XIX que se conservan en el Museo Egipcio de Turín y en el Museo Británico de Londres. En dicha historia, la diosa Isis, amparada por su magia, logró enfermar seriamente al dios para, por medio de promesas de curación, robarle su nombre secreto y obtener su poder y su fuerza. Bajo el aspecto de toro Merur (su heraldo) representa la fecundidad del suelo y el poder germinador. Manifestado en un carnero, es preciso recordar que dicho mamífero representó en Egipto un concepto de fertilidad, dotado de un marcado carácter sexual. Los carneros fueron siempre dioses creadores. Según Budge, desde la dinastía IV también puede aparecer como un saltamontes, personificando a Ra jubiloso. En cuanto a su relación con Atón, Ra parece ser la esencia del Disco durante el periodo amarniense, y a la cual se fusiona el rey, que es Uaen Ra ("Uno en Ra"). En las terrazas de todos los templos tardíos se materializaba el rito anual de la fusión del ka del dios de dichos templos con el ka de Ra, en la llamada capilla del Año Nuevo.

Sejmet: Leona o mujer con cabeza de leona. Lleva sobre la cabeza un disco solar con el ureo y ocasionalmente presenta apariencia itifálica. Puede mostrarse bajo el aspecto de una mujer con cabeza de cocodrilo o representada mediante el Udyat, aunque esta iconografía es poco frecuente. Como defensora, la encontramos armada con un cuchillo que sujeta con sus manos. Su nombre significa "La Poderosa"; se encuentra entre los dioses que figuran en los Textos de las Pirámides. Representa la energía destructiva del Sol y, como tal, en ella se aunaron los poderes beneficiosos del astro diurno junto a sus cualidades negativas. Fue diosa de la guerra con connotaciones tremendamente sanguinarias cuando se encolerizaba. Capaz de causar dolencias y epidemias, se convirtió en patrona de los médicos. Éstos, al conocer bien a su divinidad, podían poner en marcha los medios necesarios para que las curaciones fueran efectivas, obteniendo el apaciguamiento de Sejmet y el retorno de la salud. Unida al mito solar, formó parte de la leyenda de la Diosa Lejana, representando su aspecto colérico. La narración relata la partida de los dioses, enviados por Ra, en busca de Sejmet que se había retirado enfurecida a Nubia. Ella mataba a todo aquel que se encontrara a su paso y era necesario apaciguarla. Los dioses tratarán de aplacarla con música y danzas; aturdida, se lava en las aguas de la primera catarata del río Nilo y se convierte en una hermosa mujer (en otros textos se embriaga y de este modo, con los ánimos calmados, se convierte en Bastet o Hathor). Unido al mito, anualmente y durante la estación de la inundación, los egipcios celebraban "La Fiesta de la Embriaguez", cuyo objetivo era mantener a la diosa aplacada. Aquí los teólogos jugaron con un paralelismo entre la leyenda de la diosa que se marcha de Egipto para volver después de un tiempo y la crecida del río. Además, el brebaje que preparan los dioses para engañar a Sejmet se derrama por el suelo y, mitológicamente, lo inunda, al igual que ocurre con las aguas del Nilo, personificando una variante agraria del mito del eterno retorno. La sangre y el vino estaban íntimamente relacionados en la mitología egipcia. Volver

Seth:
Animal tifónico (cuadrúpedo) en su totalidad u hombre con cabeza de animal tifónico. Animal fantástico formado con partes de otros.No se ha podido determinar con exactitud si la bestia que representó a Seth fue o no un cuadrúpedo hoy extinguido. Entre las muchas interpretaciones que de él se dan, podríamos destacar: lebrel, asno, perro, okapi, jirafa, etc. En otros lugares aparece manifestado en un cerdo macho, un oryx (nomo 16 del Alto Egipto) o una serpiente con cabeza de asno.La mitología cuenta que tenía los ojos y el pelo de color rojo, tono identificado tradicionalmente con las arenas del desierto y los daimones. En Edfú está representado bajo la forma de un peligroso hipopótamo macho. Igualmente lo encontramos con aspecto de cocodrilo, que personifica el animal en el que fue transformado por obra del dios Gueb, después de que Seth asesinara a Osiris. En Oxirrinco se convierte en el Mormyrus kannume, el pez responsable de haber devorado el falo de Osiris. Toro alado con un doble par de cuernos, unos largos y proyectados hacia delante y otros de carnero dispuestos en torno a las orejas. Bajo esta figura representa al "Toro de Ombos". En Época Ramésida, puede tener cuerpo humano, cabeza de perro y orejas de asno. Originario de Ombos, pudo suplantar y asimilar a otro dios más antiguo, llamado Ash, siendo ambos protectores de la producción y fertilidad en los oasis. La primera representación conocida se encuentra sobre la cabeza de maza del rey Escorpión, monarca de la dinastía I. En los comienzos no debió de ser una deidad con connotaciones negativas, carácter que adquirió con el paso del tiempo, muy posiblemente respondiendo a sucesos políticos que pasaron a formar parte de la mitología y que se pueden entrever en la leyenda osiríaca. Es decir, a medida que la devoción hacia Osiris se hizo más popular, Seth se integró en el mito desempeñando el papel de hermano envidioso y adquirió su aspecto de dios del mal. Así, aparece en muchos textos como una divinidad violenta desde su nacimiento. Él desgarró el cuerpo de su madre Nut al nacer en la ciudad de Ombos. Durante el Reino Antiguo, está en la onomástica de algunas reinas: "Aquella que ve a Horus y a Seth". Las luchas acaecidas entre Horus y Seth se desencadenan para vengar un asesinato. Seth ha matado a Osiris y su hijo Horus debe hacer pagar la ofensa. En estas contiendas Horus pierde su Ojo y Seth sus testículos, según recogen los Textos de las Pirámides. Con dicha narración se pretende legitimar el derecho de Horus para reinar sobre todo Egipto. En otro plano, era el representante del Sur de Egipto, mientras que Horus encarnaba el Norte, hecho que se utilizó tanto con connotaciones negativas como positivas. En el primer caso se empleó para personificar las batallas acaecidas entre los habitantes de ambos puntos geográficos, contiendas que aparecen bien detalladas en el papiro Chester Beatty nº 1 o en el templo de Horus de Edfú. En el segundo caso, sirvió para encarnar a un representante benéfico, protector del Alto Egipto y vinculado con la realeza. Así aparece en la ceremonia del SemaTauy (función de atar las plantas simbólicas del Norte y el Sur, el papiro y el loto), acompañado de Horus (representante del Norte). En este sentido, es frecuente encontrarlo en las ceremonias de investidura donde Seth, junto a Horus, coronaba al monarca. Ambas deidades simbolizaron a los dioses de la realeza y a las divinidades del Norte y el Sur. La historia de Seth pasó por diferentes fases. Sintetizando mucho podemos hacer una pequeña descripción de sus fases más importantes: durante el periodo tinita fue objeto de veneración oficial, siendo un dios del rango de Horus (reinados de Jasejemui, Peribsen). Adquirió connotaciones distintas en el periodo hicso, momento en el que es dios nacional y se identifica con Baal. La reacción subsecuente (dinastía XVIII), otorgó al dios la imagen abominable que se deriva de ser la deidad nacional de la ciudad de Avaris. Los ramésidas rehabilitan temporalmente al dios, ya que son reyes originarios de la zona de culto, y, durante el Reino Nuevo (en especial en la dinastía xix), se le asocia con asuntos militares. Durante el primer milenio a.C., vuelve a ser el dios asesino de Osiris.
Otras leyendas vinculan a Seth con la violencia y con el desierto, en contrapartida con su hermano Osiris que personifica el Valle Fértil. El mito narra el asesinato de Osiris por Seth, en perfecta analogía con el Valle del Nilo, territorio que debía luchar día a día para no ser aniquilado por las peligrosas arenas del desierto, que constantemente amenazan con avanzar hacia la tierra fértil. Cuando se presenta con forma de antílope, personifica el momento en el que se había comido el Ojo de Horus. Por ello, el tipo de animal que adopta (oryx dammah) se sacrificaba en las fiestas de Osiris y Sokar. Pese a que en la personalidad de Seth existen aspectos negativos, hemos de recordar que esta apariencia era absolutamente necesaria y vital en el pensamiento egipcio. Numerosos son los casos en los que la mitología egipcia nos muestra facetas de las fuerzas del mal; todas ellas pueden explicarse gracias a una ecuación bien sencilla: sin la presencia del mal, el concepto del bien no puede existir y los aspectos beneficiosos carecerían de sentido. Es más, sin la presencia de ambos, el orden, es decir la maat, sería inexistente o, al menos, no sería estable. Era necesaria la existencia de elementos positivos y negativos que cohabitaran simultáneamente. En el Reino Nuevo, bajo su función funeraria, aparece en la barca de Ra defendiendo al Sol y al rey y sometiendo a la dañina serpiente Apofis, a la que atraviesa con una potente lanza. Este papel protector fue posiblemente el más antiguo. Seth fue también patrono de las tormentas, de la guerra y de la violencia, pero en contrapartida fue igualmente la divinidad patrona de la producción de los oasis.

Sobek: Cocodrilo con cabeza de halcón. Hombre con cabeza de cocodrilo. Sobre la cabeza lleva cuernos retorcidos de los que emergen dos plumas, un disco solar y dos ureos. Puede adornarse con la corona atef. En Época baja es posible localizarlo con cabeza de toro, halcón, carnero o león. En su templo de Dahamsha aparece también portando un disco solar sobre la cabeza. Su nombre significa "El Cocodrilo". El origen de Sobek habría que buscarlo en una divinidad con forma de halcón que se veneraba en su principal centro de devoción y que, por alguna causa desconocida, fue desapareciendo en favor del cocodrilo. Sobek parece remontarse a la dinastía I, a juzgar por la impresión de algunos sellos de este periodo. Ciertos autores piensan incluso que podría ser aún más antiguo, un dios de la vegetación, que más tarde se convierte en una deidad relacionada con todas las manifestaciones del universo.
Tiene innumerables aspectos que a menudo se contradicen, en función del mito en que se le integre. De este modo se explica que sea aliado o enemigo de Seth, mientras que en otras ocasiones se identifica con Osiris. En el área pantanosa de el-Fayum se le veneró desde antiguo y en .la localidad de Dahamsha tuvo un culto muy importante, que floreció en el Reino Nuevo. En los Textos de las Pirámides aparece como hijo de Neit (bajo su apariencia de vaca celeste) y, en algunos pasajes, de su esposo Seth. Precisamente en este corpus religioso, Sobek figura con el epíteto de "Rabiar", quizá por su cercana relación con Seth. Se indican así las connotaciones nefastas de este último, pero, en otros pasajes, también quedan patentes las cualidades benéficas de su personalidad. Su culto tuvo un importante auge durante el Reino Medio. Durante la dinastía XIII los soberanos le adoptaron como patrón de la realeza. Fue entonces cuando algunos reyes incluyeron el nombre de Sobek en el suyo propio, hecho muy habitual cuando se pretendía potenciar el culto de algún dios determinado.
En una de sus leyendas se le relaciona directamente con la pérdida del falo de Osiris, aunque en esta narración Sobek no elimina o pierde el pene de una forma consciente sino en un acto que podríamos calificar de "despiste". El mito menciona que, una vez que el falo había sido lanzado al río por Seth, Sobek, que no era consciente de a quién pertenecía, se lo comió y fue castigado por ello con la ablación de su lengua. A la vez, en algunas versiones del mito de Osiris, Sobek se relaciona con Horus, con el que compartió el título de "Rey de Egipto". El cocodrilo es uno de los aspectos tomados por Horus para buscar los fragmentos de su padre Osiris, después de que fuera asesinado y desmembrado por su hermano Seth, que lanzó el cuerpo al río. En la leyenda en la que Horus mantiene relaciones homosexuales con su tío Seth, Sobek es el dios que encuentra y devuelve las manos cercenadas de Horus (que habían sido cortadas por su madre en un ataque de ira). De este modo, la madre de Horus, por medio de la magia, podrá colocarlas de nuevo en su lugar. Relacionado con Seth se le adoró en Kom Ombo, pero en esta asociación carece de aspectos malignos y su personalidad se vincula a una de las zonas geográficas del país. De este modo, en una sección del templo se adoraba a Horus mientras que en la otra se reverenciaba a Sobek, con cultos perfectamente diferenciados.
Su papel de dios creador, de la fertilidad y de las aguas, le puso en relación directa con Ra y con Jnum, función que surgió por la observación del hábitat del cocodrilo. Este animal vive en las aguas pantanosas (identificadas con el Nun), de ellas había surgido en el comienzo de los tiempos sobre una colina primigenia (equiparándose a Ra y al propio Nun) y había creado a la vaca Meheturet (hija o esposa de Sobek, según el mito), formando el cosmos. Además, en los textos figura como un dios favorable defensor de los enemigos de Ra. Sobek personificó la acción fecundadora y beneficiosa del agua, pero a la vez, también fue su potencia destructora.

Sokar: Hombre con cabeza de halcón (o gavilán). Puede tener apariencia momiforme. Gavilán o halcón con alas desplegadas situado sobre una pequeña colina. Con bastante frecuencia lo encontramos situado en una montaña de poca altura, sobre la que se encuentra una barca con una cabeza de gavilán. En las manos puede llevar
Es un dios del área menfita o, para ser más precisos, de la necrópolis de Menfis (Sakkara) y del desierto donde ésta se sitúa. Tiene un culto atestiguado desde la dinastía I. Se presenta como un dios ctónico, cuyo primer cometido fue el de dios agrícola. Más tarde se hizo patrón de los trabajadores del metal, siendo por añadidura el encargado de fabricar los huesos del rey. La fusión de sus funciones como herrero divino y la labor funeraria, hizo que durante el Reino Nuevo se ocupara de moldear los cuencos de plata que el difun to usaba en su comida fúnebre, y de mezclar los perfumes para el ritual. A juzgar por los Textos de las Pirámides, pudo haber sufrido cierta asimilación a Osiris, siendo una forma de éste después de que fuera asesinado por su hermano Seth o, al menos, una divinidad de historia paralela; Sokar también murió y resucitó en el Más Allá. Su papel principal y clásico fue el de divinidad funeraria denominada "El ba de Ra". Él guardaba la puerta de entrada al Mundo Subterráneo y habita en una caverna secreta, llamada Imhet o "La Puerta de Caminos", que se situaba en lo más profundo de este Mundo. Desde aquí alimentaba los corazones de los difuntos y era el responsable de que las transformaciones del finado se cumplieran de forma satisfactoria. Su reinado en el Mundo Subterráneo se localizó, sobre todo, en la necrópolis de Restau.
Sokar tenía como feudo las arenas del desierto y, en paralelo, también éstas se encontraban en un área del Más Allá. La barca del dios solar navegaba por el río subterráneo y al llegar a este punto, tenía que transformarse en serpiente para poder cruzar las arenas y seguir avanzando. Precisamente en esta atribución lleva elepíteto de "El que está sobre su Arena" en la hora 5ª de la Duat. Uno de sus símbolos más representativos es una extraña y arcaica barca guardada por genios, llamada Henu, que contenía la imagen momiforme del dios. Dicho navío tenía una gran cabina abovedada y numerosos remos; la proa, vuelta hacia el interior del casco, estaba coronada por una cabeza de oryx con cuernos muy largos. En ella ascendía al rey y al Sol hasta el cielo. La relación entre Sokar y Ptah acontece en la dinastía V. Ya entonces encontramos que los sacerdotes de Ptah también lo eran de Sokar. Su vinculación con Osiris se transluce en los Textos de las Pirámides. El festival de Sokar se celebró desde el Reino Antiguo. Se llevaba a cabo anualmente, en la estación de Aje, llegando a vincularse con Osiris e integrándose en su propio festival aún antes del Reino Nuevo.
Sufrió fusión con Ptah y Osiris, asociación que, bajo la adoración a Ptah-Sokar-Osiris, se documenta por primera vez en algunas estelas funerarias del Reino Medio situadas en la necrópolis de Abidos. Durante el Reino Nuevo es más frecuente la mención de este dios-trinidad, pero no será hasta el Periodo Grecorromano cuando aparezca con mayor frecuencia. Pese a tener un marcado sentido funerario también integra funciones creadoras y de fertilidad. Las figuras de Ptah-Sokar-Osiris solían colocarse sobre una base, en la que se guardaba un papiro que recogía fragmentos del Libro de los Muertos. En el Periodo Tardío puede presentarse en forma de toro o con apariencia momiforme, dotado de una cabeza generalmente humana (en algunos casos de halcón) y dos plumas sobre ésta. En el zodiaco de Dendera representa a la Vía Láctea. Tuvo una contrapartida femenina llamada Sokaret, presente en el ritual del enterramiento.

Tyenen/Cronos: Aspecto de hombre en cuclillas que lleva en sus manos un cetro en forma de látigo. Ostenta en la cabeza dos plumas de avestruz sobre cuernos horizontales retorcidos. Más tarde aparece en pie y se añade a su corona un disco solar. Cumpliendo la labor de dios de la vegetación puede tener la piel pintada de verde y ser representado con apariencia momiforme. También se encuentra con cabeza de serpiente. Tatenen (o Tenen en Baja Época) es un dios ctónico y demiurgo, y, como tal, bisexual y muy antiguo. Está relacionado con la colina primigenia y su nombre significa "La Tierra Emergida". Lleva el título de "Padre de Todos los Dioses". Sufrió una temprana asimilación con Ptah, siendo denominado en muchos textos Ptah-Tatenen. Se interpretó que era una manifestación de Ptah en el momento de la creación, según se desprende de la estela de Shabaka, donde se recoge la "Teología Menfita". Él fue la lengua de arena que nació en los primeros tiempos, es decir, en el nacimiento del mundo, y se asoció a los terrenos que emergen cuando la crecida del río Nilo disminuye. Análogamente se vinculó con el dios de la tierra Gueb y con la colina primordial de la cosmogonía heliopolitana. Como tal, personifica el interior de latierra. Él es dueño, señor y artífice de todo cuanto nace y crece bajo ella: los minerales, las aguas subterráneas, ciertos animales, etc.
Pese a ser un dios creador y vivir en la Duat, su carácter no es funerario, aunque sí protector de los finados.
Como deidad de la vegetación tiene la piel de color verde. Representa la tierra cultivable y el renacimiento, tanto en este mundo como en el Más Allá. Es el responsable de toda la naturaleza, que emerge de sus dominios. Llevó el título de "Señor de los Jubileos" pero, lamentablemente, no logramos saber qué actividad concreta cumplía en la "ceremonia de renovación real" que cada soberano debía celebrar periódicamente. Sin embargo, hay motivos para sospechar que Tatenen podía tener relación con Thot como "Contador del Tiempo". Se halla en todos los templos y tumbas del país personificado en el Santuario y en el montículo sobre el que se depositaba el sarcófago; ambos lugares simbolizaban la tierra emergida.
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Thot: Ibis o babuino. Hombre con cabeza de ibis o de babuino que lleva sobre ésta un disco y un creciente lunar. Sujeta en las manos los utensilios de escritura. Apariencia humana o de mono, sentado bajo un árbol (Thot de Pnubs), con un tocado formado por cuatro plumas. Su nombre significa "El de Dyehut". Se encuentra desde el periodo tinita, pudiendo ser, incluso, anterior. Sin embargo, como ocurre con otros muchos dioses del panteón, es fruto de la fusión de varias deidades más tempranas. En origen, adopta parte de la personalidad y los atributos de Iah, "El Disco Blanco" (forma momiforme, disco y creciente lunar). Iah era el "Dirigente de la Casa de los Dioses en las Estrellas", función que por otra parte también asumirá Thot. Identificado con el también lunar Hedyur toma de éste su apariencia de babuino. Así, Thot es un dios vinculado con la luna o, para ser más precisos, es el que vigila el proceso lunar, el contable del tiempo y el protector de aquélla. Por ello, con cierta frecuencia, lo encontramos identificado con la misma. Se integró en el mito de creación de Hermópolis al relacionar al Sol creador y a la Luna (como un aspecto nocturno del Sol). En esta localidad se le denominó "El Augusto" y representó los poderes mentales de Ra. Llevó el título de "Toro de las Estrellas". En esta ciudad personificó la esencia del verbo divino y se emplazó a la cabeza de la ogdóada, formada por cuatro parejas de ranas y serpientes que se vinculan a "Los bas de Thot". Así, fue el "Señor de los ocho" y cumpliendo este papel puede estar representado con forma completamente humana. Cabe afirmar que Thot fue el intermediario entre los dioses y el demiurgo. A él debían ser notificadas todas las órdenes para que las registrara y fueran cumplidas.
En el Periodo Tardío se le identificó con Atón y se le denominó "Atón de Plata", enfatizando el color de la Luna, y creando una clara fusión entre el disco solar y el satélite de la Tierra. Esta conexión con el astro de la noche es la que le reporta la responsabilidad de soberano del tiempo, siendo, por tanto, el inventor del calendario. Él calculaba los años y los apunta cuidadosamente con sus útiles de escritura, se encargaba de escribir los anales reales y los años de reinado de los monarcas sobre los frutos de la peséa, árbol sagrado de Heliópolis. En esta función le acompañan la diosa Seshat y el dios Atum. Por todo ello, se convirtió en patrono de los escribas, inventor de la escritura y de todo lo relacionado con las artes, las ciencias, las letras y la intelectualidad. A él se le atribuía la invención de las lenguas y de la palabra, distribuyéndolas según los pueblos. Gracias a su enorme conocimiento se le consideró "Mago" y patrono de aquellos que debían desempeñar tales disciplinas. Por la misma causa, se convirtió también en "Juez" y como tal regía la "Casa de la Vida".
Integrado al conflicto de Horus y Seth, se le veneró en Hermópolis Parva donde llevó el título de "El Que Separa a los Combatientes". Esta leyenda narra cómo, en el transcurso de las contiendas, Horus perdió un ojo, que fue curado y restituido gracias a Thot. Para ello empleará la magia, rellenando con saliva milagrosa el ojo dañado por Seth. Precisamente, su intervención será premiada mediante la entrega del control sobre la luna. En otras leyendas se le hace árbitro de la justicia. Así, por ejemplo, podemos relatar la narración en la que la diosa Isis se presenta ante el tribunal de los dioses para defender a su hijo Horus, al que se acusa de haber tenido prácticas homosexuales con Seth. Mediante una serie de artimañas ella demuestra que su hijo no ha sido el elemento pasivo en esa unión sexual, hecho que aparece estigmatizado en la literatura egipcia, sino que, por el contrario, había sido Seth. El tribunal llamó entonces al semen, que salió de la cabeza del dios malévolo, tomando la forma de Thot y declarando lo ocurrido. En Heliópolis se le consideró la lengua o el corazón de Ra, y en Menfis se ligó a la lengua de Ptah, pero también fue el escriba de la Enéada Heliopolitana, el encargado de los archivos, de los papiros y de solucionar las disputas entre los dioses, el designado para aparecer, en la sala de la pesada del alma (Psicostasia), donde, ante Osiris, se juzgaba el corazón del finado, ocupándose de la tarea de registrar el veredicto. Precisamente, relacionado con el mito osiríaco, fue el protector de Osiris y, por extensión, de los difuntos a los que ayudaba en su tránsito. Una forma local y sureña de Thot es la de "Thot de Pnubs", llamado también "Thot el León de Kalabsha", "El Dos Veces Grande de Jemenu", deidad cercana a Thot de Hermópolis.

Tauret: Hipopótamo hembra con patas de león, pechos humanos caídos y cola de cocodrilo. Se sujeta sobre dos símbolos de protección sa y tiene el vientre distendido, con aparentes signos de embarazo. Sobre la cabeza lleva el disco solar y cuernos de vaca. Cuerpo híbrido (como el mencionado anteriormente) y cabeza de mujer, coronada por dos cuernos liriformes y disco solar. Puede vestirse con una túnica amplia y sutil. Cerda (como diosa celeste). Su nombre significa "La Grande" y fue patrona de las mujeres durante el embarazo, el parto y el nacimiento. Mitológicamente, asistía en el renacimiento de Ra cada mañana. Sus orígenes pueden remontarse al Reino Antiguo (Textos de las Pirámides) donde aparece bajo el aspecto de otra divinidad más antigua, una diosa madre, cuyo culto pasó a ser de orden menor. Hasta la dinastía XVIII no figura con el nombre de Tueris.
Nos encontramos ante una divinidad híbrida, patrona del hogar que llegó a ser muy popular y cuyo origen quizá habría que buscarlo en una entidad divina relacionada con el agua. Esta función pudo asociarse a la rotura de la bolsa de agua de las mujeres gestantes, así como a la inundación anual del Nilo; en algunos lugares se lanzaban ofrendas al río en honor a la diosa para que tras la retirada de las aguas, regalara a Egipto con buenas cosechas. Pese a sus cualidades benéficas, su aspecto es aparentemente feroz. Esta iconografía se justifica de forma sencilla: gracias a su cariz hostil tenía la facultad de espantar a los genios malignos que podían dañar a los niños o a las mujeres, especialmente durante el sueño. Por ello su imagen se grababa en los llamados "Marfiles Mágicos" del Reino Medio, en las camas, etc., en compañía de otros dioses con cualidades similares.
Como protectora de la alimentación y de la leche materna, aparecía en unos vasos especiales donde se introducía el sustento de los niños, para que los demonios o los seres adversos no retiraran la leche del pecho de las madres. Así, está vinculada con otras divinidades relacionadas con el nacimiento; la encontramos junto a Bes, protagonizado músicas y danzas mágicas para celebrar el natalicio del recién nacido. Por el mismo concepto, también participan en el renacimiento del difunto y, bajo esta función, formaban parte de los amuletos que debían proteger el cuerpo del finado.
Tueris se halla bajo la forma de un hipopótamo hembra de cualidades beneficiosas siempre relacionada con la fecundidad y la buena crianza de los niños, mientras que el malvado Seth puede ser representado con la misma apariencia, aunque de sexo masculino y, por tanto, negativo. Bajo tal aspecto, Seth es el peligroso hipopótamo que, no contento con atacar a Osiris y a Horus, acometía a las pequeñas embarcaciones que surcaban el Nilo. Según nos informa Plutarco, Tueris se convirtió en la esposa de Seth, pero la diosa no estaba de acuerdo con la titularidad del trono de Egipto, que pretendía su marido, y se alió con Horus. En Heliópolis se la denominó "La que ha Parido la Enéada".

Tutu: Figura compuesta por cuerpo de león, cabeza humana y cola en forma de serpiente. Puede llevar el pañuelo nemes y, a veces, está dotado de alas. Porta sobre la cabeza cuernos horizontales retorcidos y, sobre éstos, una doble pluma de avestruz y disco solar. Se acompaña de una o dos serpientes que se encuentran ante él. En Filé tiene cabeza de león o se muestra bajo aspecto humano con dos plumas y cuernos retorcidos sobre la cabeza. Esta última apariencia la mantiene en Esna y Coptos. Tutu puede presentarse con una serie de características poco frecuentes, entre las que se encuentran las cabezas de otras divinidades que salen de alguna parte de su cuerpo. En Época Romana se adorna, algunas veces, con una corona radiada, cuando se desea enfatizar su aspecto solar (Museos Reales de Arte y de Historia de Bruselas A1505). SINOPSIS: Aunque aparece en la dinastíaXXVI y permanece en el panteón hasta el siglo IV a.C., podemos decir que Tutu es básicamente un dios Ptolemaico.
Tiene carácter eminentemente guerrero, relacionado con la defensa, la justicia y la leyenda de la Diosa Lejana. Es una forma local de Shu que toma aspecto felino para acercarse a la diosa leona encolerizada, tratando de convencerla a fin de conseguir que retorne a tierras egipcias. Su nombre significa "Aquel que es una Imagen". Como hijo de Neit era enviado por ésta cuando alguien necesitaba la protección de la diosa, es decir, ella podía mandar a su hijo para que cumpliera sus mismos deberes. Representado con las cabezas de otras deidades emergiendo de su cuerpo, los egipcios quisieron personificar la fusión de distintos dioses en una sola imagen divina, que sirvió de catalizador, obteniendo así una deidad todavía más poderosa. Su antecedente iconográfico más próximo es aquelque se representa sobre la proa de las barcas a partir del Reino Nuevo, una esfinge con cabeza humana que, en dicha función, se relaciona con Upuaut "El Abridor de Caminos", guardián de los difuntos. Este dios figura, por ejemplo, en objetos hallados en la tumba de Tutanjamon.

Upuaut: Hombre con cabeza de cánido que puede llevar en las manos -aunque con poca frecuencia- una maza y un arco. Los textos mencionan que tenía la cabeza blanca. Sin embargo, algunas veces (quizá confundido con Anubis) aparece pintado de negro. Cánido blanco (posiblemente un lobo blanco o un chacal). En Assiut se manifiesta como un cocodrilo. En la dinastía XXVI, figura como parte de los pies del dios Thot en un área muy concreta: Sheij el-Farag (Naga el-Deir). Deidad muy antigua que ya se encuentra en el panteón en la dinastía I. En origen, pudo ser un dios guerrero del Delta, cuyos atributos puede llevar en las manos, relacionado con el triunfo en la batalla. En el Sur de Egipto se convirtió en un dios funerario, fusionándose más tarde ambas funciones con el transcurso de la civilización.
Fue el guardián de la necrópolis de Abidos, y como tal, llevaba el título de "Señor de Abidos". Su nombre significa "El Abridor de Caminos", vinculándose a varios conceptos y cometidos: por un lado era la personificación mítica del primogénito, por otro el que abría los caminos de las conquistas militares y, finalmente, el que abría las vías hacia el Más Allá. Bajo su función de dios que conducía y facilitaba el camino del primogénito, aparece siempre sobre un estandarte, precedido por otro que se ha interpretado como la placenta real. Para algunos autores este objeto, lejos de ser la placenta, se trataría de un elemento con el cual el rey se ayuda para ascender a los cielos. Upuaut constituye el punto de conexión para la vinculación del monarca con Horus, el primogénito de Isis y Osiris. El soberano, según se desprende de los Textos de las Pirámides, era denominado por Gueb "El Lobo del Alto y del Bajo Egipto"; Upuaut, "El Abridor de Caminos"; con estos apelativos obtenemos una perfecta fusión entre ambos. Otro documento nos ofrece una información similar: en la piedra de Shabaka (dinastía XXVI), donde se recoge la Teología Menfita, el faraón se identifica también con el dios halcón. De este modo, estaba asociado a la tierra por su forma de lobo, y al cielo por su identificación con Horus. Unido al mito osiríaco y relacionándose a Horus, se convirtió en hijo y heraldo de Osiris. Así, encontramos a Upuaut como el vengador de su padre, personificando la importante función defensora del primogénito. En algunas viñetas funerarias lo encontramos como defensor, guía y heraldo de Osiris, de Ra, del rey y del difunto, situándose en la proa de sus barcas. En este aspecto se hizo llamar "Masacrador de Adversarios". Vinculado a Heliópolis y unido a Ra, fue el guardián y conductor de los bas de esta ciudad, así como de los Bas de Nején, espíritus transfigurados del Horus local que se unieron a los monarcas fallecidos de esta área geográfica. Por ello, puede aparecer duplicado, representando al Norte y al Sur de Egipto, cuando se convierte en guardián del cielo superior e inferior y cuando personifica a lo que hoy conocemos como trópicos de Cáncer y de Capricornio Su unión con el monarca se manifiesta por el importante papel que protagonizaba en la fiesta de "Renovación Sed " (Heb Sed ), donde Abre el Camino al rey para que lleve a cabo la carrera ritual.
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